El Presidente Constitucional de la República, Guillermo Lasso Mendoza, anunció en días pasados que, en la segunda semana de julio acudiría a la Asamblea Nacional a presentar el Proyecto de Reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior -LOES-.

La Ley Orgánica de Educación Superior se aprobó el 4 de agosto del año 2010 y fue reformada el 14 de mayo de 2018.

El país necesita  una ley que regule la educación superior del país, pues se requiere de un instrumento legal, que con responsabilidad responda a consolidar una universidad que los ecuatorianos y ecuatorianas necesitamos, para cimentar un país respetuoso de los ciudadanos, de su diversidad y su cultura.  La Ley de la SENPLADES tiene que ser reformada, despojó la autonomía universitaria y dejó a un lado todas las recomendaciones de los rectores y de los actores del sistema de educación superior que se socializaron en siete talleres.

Un diálogo abierto entre la actual SNESCYT y los actores del sistema de educación superior sería la mejor solución para concretar el proyecto de reformas que presente el Primer Mandatario.

La Ley propuesta por la Senplades y aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente tiene que ser reformada con la participación de todos quienes tengan algo que decir sobre la educación superior. Entre un Estado y una universidad moderna debe haber una relación de colaboración y, por supuesto, de servicio de la universidad hacia el Estado, pero otra cosa es la dependencia de los poderes  gubernamentales del momento. Una cosa es la colaboración con el país a la que las IES están obligadas y otra cosa es la dependencia total del Ejecutivo.

Para redactar unas reformas de consenso se requiere una manifiesta voluntad de la Senescyt y decisión política para actuar en función del país y no solo de los intereses del Gobierno  o de intereses privados.

Debemos plantearnos los desafíos de la educación superior pública que tienen que enfrentarse para alcanzar la autonomía, sostenibilidad, flexibilidad institucional y capacidad necesarias para garantizar el derecho de los jóvenes a una educación incluyente y de calidad.

Si bien la reforma impulsada en el 2018 implicó avances en el fortalecimiento del Sistema  de Educación Superior, hoy es evidente la necesidad de incorporar elementos en la LOES que permitan porofundizar la autonomía universitaria , ampliar el acceso a la educación superior, profundizar el rol de la investigación y producción científica, así como la vinculación con la sociedad en función de los desafíos de desarrollo del país.

Ecuador Universitario

 

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