Sesión Solemne 9 de octubre de 2022
Los frutos de la libertad
Guayaquileños, ecuatorianos:
Una noche como ésta brinda la maravillosa oportunidad de celebrar nuestra historia. Pero, sobre todo, de reafirmar la visión que nos impulsa hacia el futuro.
La libertad conquistada en Guayaquil el 9 de octubre de 1820, dio pie a la heroica campaña que culminó en la independencia de todo el Ecuador.
Pero más allá de una ciudad, hoy celebramos un puñado de ideales que eran avanzados no sólo para aquella época, sino incluso para la nuestra. Entre ellos constaban la libertad de comercio, de imprenta, así como la pulcritud y orden en el erario público.
Sin embargo, con el paso del tiempo descubriríamos que conquistar la libertad no equivale exactamente a cosechar los frutos de la libertad.
El camino de la libertad en el Ecuador siempre ha sido difícil, e incluso incierto, pues el autoritarismo aparece una y otra vez para minarlo. La lucha por la independencia es una tarea inagotable, siempre inacabada.
Hoy, aquí, quiero aprovechar la ocasión para reafirmar ante ustedes mi visión de país.
Y ésta consiste en sentar las bases duraderas para alcanzar los frutos de esa libertad, e insertarnos plenamente en la vía hacia el verdadero progreso.
Mi visión es clara: un ojo está enfocado en la creación de oportunidades a través de una economía más libre. Oportunidades que ya están llegando gracias a la renovación de la confianza en nuestro país, y el significativo aumento de la inversión.
El segundo ojo está enfocado en la inclusión. En impulsar a nuestros conciudadanos más desfavorecidos, a través del fortalecimiento de la red de servicios públicos.
Así se forma una sola visión: oportunidades con enfoque social. Una sola gran visión que mira hacia un futuro de libertad y progreso.
Y permítanme empezar por el ojo enfocado en lo social.
Porque resulta que hoy, con este “malévolo gobierno neoliberal” –así entre comillas– la inversión social es la más grande en la historia del Ecuador.
La mejor manera de apreciar esto es mediante una simple comparación:
El gobierno pasado invirtió cada año, en promedio, 11.200 millones de dólares; el antepasado, 8.100 millones.
Pero nosotros, en promedio, estamos invirtiendo más de 13 mil millones de dólares anuales en salud, educación, bienestar social, vivienda, trabajo, protección a la niñez, y otros sectores.
Esto no es resultado de magia ni demagogia, sino de algo muy sencillo pero incomprensible para el populismo de algunos malos políticos (que por cierto son los mismos que desdeñan la libertad). Me refiero al orden. A la prudencia. A mantenernos firmes en un norte claramente definido.
Ahora bien. Hay quienes cuestionan el orden económico diciendo “ah, pero de eso no se come”.
Con todo respeto para esas voces, quisiera que vayan y les digan eso a los 34 mil niños –y sus madres– que hoy son atendidos en nuestros Centros de Desarrollo Infantil, o a través del programa Creciendo con Nuestros Hijos, con una inversión de 34 millones de dólares.
O los más de 300 mil niños y 200 mil mujeres embarazadas que hemos atendido desde mayo de 2021. Todos ellos se están alimentando –literalmente– gracias al orden económico que este Gobierno ha sabido crear.
Hemos destinado 350 millones de dólares a cada año de este cuatrienio para enfrentar la desnutrición crónica infantil, un problema que anteriores gobiernos ni siquiera fueron capaces de reconocer.
Hoy impulsamos la lactancia materna en 300 salas monitoreadas. Suministramos ácido fólico a mujeres gestantes en situación de pobreza. Resulta que ha tenido que venir un “malévolo neoliberal”, para que alguien haga algo por la alimentación de cientos de miles de niños y mujeres embarazadas.
Y también resulta que, al igual que los niños, hoy tenemos a un millón y medio de ecuatorianos adultos recibiendo nuestro apoyo directo. Esto es un incremento de alrededor de 250 mil nuevosbeneficiarios, que hoy necesitan más ayuda que antes porque la pandemia ha agravado múltiples problemas sociales, e inclusive familiares.
Para todos ellos hemos destinado –solo en este año–1.300 millones de dólares en varios bonos y pensiones. De ese monto, 126 millones llegan aquí mismo a esta ciudad, a nada menos que 120 mil guayaquileños.
Nada de esto sería posible sin orden económico.
Pero claro… hay quienes dicen que el orden no es un objetivo en sí mismo. Que no genera resultados para nadie.
Y sin embargo, recuerdo muy bien la última vez que me dirigí en persona a los guayaquileños, en julio pasado, cuando anuncié que ya estaba por arrancar el programa Medicina Cerca en hospitales de nuestra ciudad.
Todavía no han pasado ni 80 días de aquella ocasión, y el programa Medicina Cerca ya ha entregado casi 80 mil recetas sin que los pacientes deban sacar ni un solo dólar de sus bolsillos. 80 mil recetas. Es decir: el programa está funcionando en su etapa inicial.
Aún resta mucho por hacer, sí, pero ya estamos solucionando un problema complejo, delicado, que llevaba décadas afectando a los pacientes. Además, con una inversión de 185 millones, en este mismo año y a inicios del próximo, inauguraremos cuatro grandes hospitales en Manta, Bahía, Durán y Pedernales.
Y así puedo continuar.
Hay quienes dicen que el orden macroeconómico es algo que nadie puede ver. Qué extraño, porque todo el Ecuador sí puede ver que este Gobierno ya está pagando, luego de once años de espera, 300 millones de dólares en deudas atrasadas al IESS.
Y todo el Ecuador puede ver que hemos pagado 256 millones a SOLCA y a otros prestadores de servicios de salud, por deudas pendientes desde hace 8 años.
¿Acaso nada de eso es resultado del buen manejo económico?
Tal vez será que quienes dicen eso no se mueven mucho por el Ecuador. Porque entre el 2021 y 2022 habremos reabierto 200 escuelas rurales, y seguimos trabajando para que sean mil durante periodo de Gobierno.
Con una inyección de 10 millones, estamos terminando la construcción de casi cien escuelas que fueron simplemente abandonadas por gobiernos anteriores.
Y me da gusto anunciar que aquí en Guayaquil, mi querida ciudad, a fines de este mes de independencia, entregaremos la nueva Unidad Educativa José Joaquín de Olmedo en Los Samanes, con capacidad para 2.380 estudiantes. Y que el próximo año lectivo empezará a funcionar la Unidad Educativa José Peralta.
Amigos: no pretendo convertir esta intervención en un informe a la nación, pues eso consumiría el tiempo de esta hermosa celebración cívica. Pero todo lo que estoy diciendo está pasando también en telecomunicaciones, donde hoy tenemos 600nuevos puntos wifi que, junto a otras medidas, han contribuido a incrementar de 10 a 13 millones los ecuatorianos con acceso a internet;
…está pasando en obra pública, donde avanzan obras como la entrada a Monte Sinaí aquí en Guayaquil; está pasando en energía, donde esta misma semana hice entrega de 6 subestaciones eléctricas que atenderán a varios cantones de Manabí;…
…está pasando en salud, en los 3 hospitales que hemos reconstruido en Manabí durante mi Gobierno, después de 6 años del terremoto. Hospitales que ofrecerán en conjunto 1000 camas, 300 más de las que existían en Manabí previo al terremoto.
Y así sucesivamente en cada área del Estado.
Todo ello es producto de una sola cosa: el buen manejo económico. De un orden que debemos consolidar cada día más.
Y eso exige que, como país, reflexionemos sobre el papel que los subsidios aún desempeñan en nuestra sociedad. En el 2022 gastaremos alrededor de 4.100 millones en subsidios a los combustibles. Eso sobrepasa el presupuesto de salud, educación o seguridad. Es el doble del déficit fiscal. Es injusto que quien merece un subsidio no lo reciba, pero también es injusto que lo reciba quien no lo merece. La solución es la focalización precisa y técnica, no política.
Queridos ecuatorianos:
Permítanme ahora poner el énfasis en el ojo que mira a la creación de oportunidades. Porque aquí los datos son más contundentes aún.
A pesar de las movilizaciones de mediados de año; a pesar de los rebrotes de covid durante los primeros meses de 2022, en mi gobierno se han creado ya 275 mil empleos adecuados.
Hay 130 mil nuevos afiliados al IESS.
Al menos 750 mil personas han salido de la pobreza.
En medio de una guerra que ha aumentado los precios en todo el mundo, nosotros tenemos la tercera inflación más baja de la región.
Nuestras exportaciones, hasta julio, han crecido en 5000 millones por encima del mismo periodo del año 2021.
Las ventas acumuladas en los primeros 9 meses de este año llegaron a 140 mil millones de dólares. Esto significa que hemos rebasado en casi 20 mil millones el último año prepandemia, es decir, el 2019. Significa que nuestra economía ya es mucho más dinámica. Que se vende más; que se invierte más; y que si seguimos así, se va a crear másempleo.
En diez meses hemos entregado más de 100 millones de dólares a 40 mil beneficiarios de los Créditos de las Oportunidades, a 1% de interés y hasta 30 años plazo. 6.180 de esos créditos han sido otorgados aquí mismo, a emprendedores guayaquileños.
Y, a riesgo de sonar reiterativo, quiero recalcar una vez más que el orden genera oportunidades, pero además sí genera obra pública.
Por ejemplo: a través del BDE hemos entregado créditos por 575 millones a municipios y prefecturas. ¿Qué se hará con esos préstamos? Más obra. Por ejemplo: 7 millones irán para agua potable en Balzar; 14 millones serán para levantar el camal más moderno del país en La Concordia y Santo Domingo.
En lo que va del año 2022, los GADs han recibido 2.338 millones de dólares y serán 3.189 millones hasta finales de año. Además, estamos pagando a los GADs 172 millones de una deuda contraída por otros gobiernos desde el 2015.
Y es que el buen manejo económico sirve para mover a todo el país hacia adelante, independientemente de quién concluya o entregue la obra.
Por ejemplo aquí, en estas fiestas de independencia de mi querida ciudad, podría reivindicar las inversiones directas por 115 millones de dólares que mi Gobierno ha realizado.
Pudiera destacar los 370 millones de dólares que, incluido septiembre, hemos entregado en asignaciones de ley para que el Municipio conduzca su trabajo, cifra que hasta finales de año sumará alrededor de 75 millones más para llegar a un total de 445 millones. Esto representa el 57% del presupuesto del Municipio de Guayaquil.
Pero en el fondo no importa de dónde viene el dinero. Lo importante es a dónde va: a los ciudadanos. A las familias guayaquileñas y de todo el país, en quienes debe ser bien invertido cada dólar que ha sido gestionado con un trabajo esforzado y, muchas veces, poco valorado e incomprendido, pues a todos los políticos les gusta gastar el dinero; pocos son los que están dispuestos a tomar las duras decisiones necesarias para procurarlo, y sobre todo cuidarlo.
Lo importante es que hoy la reactivación se siente. Y este feriado así lo comprueba una vez más. Se siente en el turismo. En los 234 millones en inversiones que hemos propiciado en las áreas hotelera y de servicios en los últimos 16 meses, y que han generado cerca de 1.100 empleos adecuados.
¡Ese es el Ecuador de oportunidades que estamos construyendo!
Queridos guayaquileños:
He querido dejar para el final un tema que hoy nos preocupa a todos: la seguridad. Éste sigue siendo el problema que más afecta al país, y sobre todo a Guayaquil, en particular a su zona sur.
La seguridad es un problema estructural que no se arregla con soluciones coyunturales. Mi gobierno ha decidido encarar el problema de la inseguridad de raíz, con un proyecto para fortalecer las capacidades operativas de la Fuerzas Armadas y Policía Nacional, sobre todo en lo relacionado a la inteligencia.
La violencia desatada en el país y en Guayaquil se debe –en gran medida– a la reacción de las mafias que han visto afectados sus intereses por la acción firme del gobierno, como nunca antes había sucedido. Enfrentar al narcotráfico y al crimen organizado es una tarea compleja y difícil, que muchos quisieron eludir en el pasado.
Las capturas récord de droga han significado para el narcotráfico un duro golpe de 6 mil millones de dólares. Eso les genera un hueco económico que los obliga a reaccionar con la violencia de la que hoy somos todos testigos. 8 de cada diez muertes violentas tienen relación directa con el negocio del narcotráfico.
El trabajo de nuestra Policía Nacional es duro, de alto riesgo y, a veces, incomprendido. Pero los resultados positivos están llegando.
Los robos a domicilios y locales comerciales han bajado 6%; los asaltos en carreteras, 40% con respecto a los primeros nueve meses del año anterior.
Solo en Guayaquil, ha habido más de 745 mil operativos e intervenciones policiales y 20 mil detenidos. Hemos logrado desarticular 531 organizaciones delictivas que mantenían en zozobra a la ciudadanía.
Pero, sobre todo, a diferencia de épocas pasadas, nuestro gobierno sí está apoyando a nuestras Fuerzas de seguridad.
A nuestra policía le dotaremos de equipos de protección, modernos vehículos blindados, de patrullaje táctico, con los mejores sistemas de comunicación. En paralelo, equiparemos a nuestra Armada con lanchas rápidas fluviales y oceánicas; estamos recuperando algunos aviones y equipos de movilización de la Fuerza Aérea; vehículos, comunicaciones y recuperación de helicópteros para la Fuerza Terrestre; y el mayor sistema de control visual del territorio nacional; para que juntos policías y militares, combinando sus capacidades, enfrenten al narcotráfico y micro-narcotráfico que es la principal causa de la violencia criminal y la delincuencia común.
Así mismo, seguimos trabajando para incorporar a30 mil nuevos policías que se sumarán a los 52 mil actuales. Esta misma semana se incorporan 1.760 nuevos policías, y este 30 de octubre ingresan a la institución 8.500 jóvenes que patrióticamente han decidido optar por esta carrera.
Con esto, en las próximas semanas y meses aumentará el número de efectivos en la Zona 8, que incluye Guayaquil, Durán y Samborondón.
Hemos destinado 5 millones de dólares para mejorar, aquí en Guayaquil, las condiciones de 89 Unidades de Policía Comunitaria, 3 Unidades de Vigilancia Comunitaria, y el mantenimiento del Laboratorio de Criminalística.
Pero yendo aún más allá, en este desafío necesitamos de la participación de todos.
Si nos movilizamos todos, tenemos a nuestra disposición un arma formidable. Un arma democrática que nos garantiza la capacidad de defendernos: la consulta ciudadana.
Porque con la consulta redoblaremos el apoyo de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional en su lucha contra el crimen organizado.
Porque con la consulta los criminales transnacionales serán extraditados. Ahora estarán muy conscientes de que pagarán el durísimo precio de sus crímenes en otros países, donde la justicia sífunciona.
Y porque, con la consulta, la Fiscalía dispondrá de más y mejores herramientas de investigación y personal especializado, para atacar a la impunidad de los delitos.
Si nos movilizamos todos, si nos convocamos bajo el propósito unificador de la consulta, el camino a un país más seguro será más corto. La unidad siempre será la herramienta más poderosa que tenemos, y debemos usarla ya.
Para concluir este tema, quisiera responder a algunas voces que dicen que, si la violencia es consecuencia de la incautación de droga, entonces mejor hay que dejar de incautar droga.
Eso equivale a decir que, si te van a robar la casa, entonces hay que permitir que los ladrones se lleven todo, con familia incluida. Pues bien. El Ecuador es la casa de todos. Y mi Gobierno y yo no vamos a renunciar a nuestra obligación de cuidarla. Nosotros no vamos a negociar la casa con nadie.
Ecuatorianos:
Este Gobierno trabaja incansablemente para alcanzar los frutos de la libertad que inspiró aquel 9 de octubre de 1820.
Los niños que están dejando atrás el fantasma de la desnutrición. La gran ampliación de nuestra red de asistencia social. La modernización de nuestro sistema de salud. El fortalecimiento imparable de nuestro sistema educativo.
Somos un país donde se fortalece el diálogo como mecanismo directo de acercamiento del poder público con los menos favorecidos, pues mucho tiempo hemos vivido de espaldas los unos con los otros, y la historia demuestra que no hay mejor forma de avanzar que mirándonos a los ojos y acordando con justicia, libertad y transparencia lo mejor para el progreso de los 18 millones de ecuatorianos.
Las mesas de diálogo están dando frutos. Hay muchos acuerdos que han sido el reconocimiento de leyes que ya existían o de políticas públicas que este gobierno ya buscaba implementar. Y los pocos desacuerdos, que son normales, habrá que irlos evaluando en el tiempo, pues no se puede conceder todo a todos, pero siempre se debe decidir teniendo como norte el interés del país.
Es cierto que queda trecho por recorrer. Pero el enorme desafío de alcanzar un país más seguro lo hemos asumido con decisión. Porque mientras más grandes sean los retos, mayor será el valor de la hazaña. Mayor será el mérito de quienes se atreven a encarar estos tiempos difíciles, sin demagogias ni concesiones. Pues no es en las horas de bonanza, sino en las de escasez, donde aparecen quienes aspiran a servir de verdad.
Por eso, al concluir les pido fe. Les pido confianza en el camino trazado. Vamos a triunfar. Vamos a prevalecer.
Vamos a recuperar nuestras fuerzas, recordando las palabras de aliento que Olmedo, el poeta, inmortalizó en uno de sus célebres cantos:
“Vuestra será la gloria;
Pues lidiar con valor y por la patria
Es el mejor presagio de victoria.
Acometed, que siempre
De quien se atreve más el triunfo ha sido;
Quien no espera vencer, ya está vencido.”
Muchas gracias. Y buenas noches.
SERÁ VERDAD TANTA BELLEZA?
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