
Más de cuatro de cada diez estudiantes de tercer y sexto grado de América Latina y el Caribe se ubican en el nivel más bajo de aprendizaje en Lectura y Matemáticas, de acuerdo con los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019). . Frente a este desafío, la UNESCO presentó la publicación Aportes para la enseñanza de la Lectura, las Matemáticas y las Ciencias, una herramienta pedagógica diseñada para ayudar a las y los docentes a transformar la evidencia regional en acciones concretas dentro del aula.
El documento, elaborado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago, busca responder a una preocupación central para los sistemas educativos de la región: los resultados de aprendizajes de las y los estudiantes plantean un reto directo al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS4), orientado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
“Esta publicación busca acercar la evidencia regional al trabajo cotidiano de las aulas. Los datos del ERCE 2019 nos muestran desafíos importantes, pero también nos entregan información valiosa para actuar. Con estos recursos, queremos apoyar a las y los docentes con orientaciones concretas que contribuyan a fortalecer la enseñanza, mejorar los aprendizajes fundamentales y ampliar las oportunidades educativas para todas y todos en América Latina y el Caribe”, destacó Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago
Esta nueva publicación convierte los hallazgos del ERCE 2019 en orientaciones didácticas, recursos interactivos, infografías y cápsulas audiovisuales para apoyar la enseñanza en tres áreas clave de la educación primaria: Lectura, Matemáticas y Ciencias. Su propósito es entregar herramientas al profesorado para que más estudiantes avancen desde los niveles más bajos de desempeño hacia el logro de aprendizajes fundamentales.
En Lectura, los resultados muestran que el 44,3 % del estudiantado de tercer grado se ubicó en el nivel más bajo de desempeño, mientras que en sexto grado solo el 31,2 %. alcanzó o superó el nivel mínimo esperado.. A partir de esta evidencia, la publicación ofrece recursos para diagnosticar aprendizajes, fortalecer la comprensión lectora, desarrollar la conciencia fonológica, mejorar la fluidez y promover la motivación por leer.
En Matemáticas, el desafío es especialmente crítico en sexto grado: solo el 17,4 % de las y los estudiantes de la región alcanza el nivel mínimo esperado. Para apoyar la mejora, el documento propone tareas matemáticas orientadas a la resolución de problemas, estrategias para promover discusiones productivas en el aula y secuencias de trabajo que permiten transitar entre niveles de desempeño, con foco en dominios como magnitudes, medidas y geometría.
La publicación también aborda el área de Ciencias, donde un 37,7 % del alumnado de sexto grado se ubica en el nivel más bajo de desempeño y solo un 20,7 % alcanza o supera el nivel de referencia utilizado para reportar los resultados. En este campo, los materiales promueven el desarrollo de prácticas científicas en el aula, la formulación de preguntas investigables, el análisis de evidencias y la comprensión de fenómenos naturales desde experiencias de aprendizaje activas y significativas.
Uno de los aportes centrales del documento es que no se limita a describir brechas, sino que propone caminos para reducirlas. En cada área, la publicación incluye orientaciones específicas para abordar desigualdades de género, apoyando a las y los docentes en la revisión de prácticas, expectativas, materiales, interacciones y oportunidades de participación en el aula.
La publicación fue desarrollada en el marco del ERCE 2019, estudio coordinado por el Laboratorio LLECE de la UNESCO Santiago, con la participación de 16 países de América Latina. El estudio aporta evidencia comparable sobre los aprendizajes de estudiantes de primaria en la región y constituye un insumo clave para el seguimiento del ODS 4 y para la toma de decisiones de política educativa.
Con esta nueva herramienta, la UNESCO refuerza su aporte a los países de América Latina y el Caribe, poniendo a disposición del profesorado recursos basados en evidencia para mejorar la enseñanza, fortalecer los aprendizajes fundamentales y avanzar hacia sistemas educativos más equitativos, inclusivos y orientados al derecho a aprender.