Dos estudios internacionales advierten de que el riesgo de inundaciones costeras ha aumentado en las últimas décadas. Uno de estos trabajos estima que el ascenso del nivel del mar explica el 58 % de los episodios extremos en el océano registrados entre 2000 y 2018 y ha casi triplicado el número de días afectados desde la década de 1970.

La subida del nivel del mar provocada por el cambio climático de origen humano ya es detectable en prácticamente todo el planeta y está agravando de forma sustancial el riesgo de inundaciones costeras.
Un estudio publicado en Science Advances y un segundo en Nature Climate Change, con participación del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB), abordan este problema y refuerzan la necesidad de incorporar los estudios de atribución climática a las estrategias de adaptación costera, la gestión de riesgos y el diseño de políticas públicas.
Un primer trabajo concluye que el aumento del nivel del mar atribuible a la actividad humana es detectable en el 97 % de los 519 mareógrafos analizados en todo el mundo.

El aumento del nivel del mar atribuible está ampliamente distribuido por todo el mundo de forma relativamente uniforme y continua

“El aumento del nivel del mar atribuible (la subida impulsada por el cambio climático de origen humano) está ampliamente distribuido por todo el mundo de forma relativamente uniforme y continua, aunque las mayores diferencias regionales se observan cerca de las capas de hielo”, declara a SINC el autor principal del estudio, Daniel Gilford, climatólogo en Climate Central.
Los investigadores estiman que la influencia humana explica entre el 44 y el 65 % de los episodios diarios de niveles extremos del mar registrados entre 2000 y 2018, con una estimación central del 58 %. Además, el número de días con estos episodios atribuibles casi se ha triplicado desde la década de 1970.
La subida del nivel del mar amenaza la subsistencia de las poblaciones costeras del Mediterráneo
Registros históricos del nivel del mar
Para llegar a estas conclusiones, el equipo combinó registros históricos de nivel del mar con dos métodos independientes de atribución climática. El análisis muestra que el aumento del nivel del mar causado por la actividad humana está ampliamente distribuido por los océanos, aunque con diferencias regionales ligadas a la expansión térmica del agua y al deshielo de glaciares y capas de hielo.
Las mayores contribuciones se observan en amplias zonas del océano Índico y del Pacífico Sur, mientras que algunas áreas cercanas a Groenlandia presentan señales opuestas debido a los efectos gravitacionales asociados a la pérdida de masa de hielo.

Sus mínimos se registran en las regiones polares del hemisferio norte, donde una pequeña porción de las aguas cercanas a Groenlandia ha experimentado históricamente incluso un descenso

“La contribución atribuible al cambio climático alcanza sus máximos lejos de Groenlandia, en el sur del océano Índico y el océano Austral. Sus mínimos se registran en las regiones polares del hemisferio norte, donde una pequeña porción de las aguas cercanas a la isla de Groenlandia ha experimentado históricamente incluso un descenso atribuible del nivel del mar”, explica Gilford.
Causas del aumento de inundaciones
Según el estudio, el deshielo de los glaciares de montaña y la expansión térmica de los océanos han sido algunos de los factores más importantes en este incremento histórico.
Los investigadores destacan que el ascenso del nivel del mar inducido por el ser humano se ha convertido ya en el principal factor responsable de los episodios extremos del nivel del mar que afectan a numerosas comunidades costeras.
En regiones como el océano Índico, el Mediterráneo y el Pacífico suroccidental, más del 75 % de los episodios extremos registrados desde la década de 1970 pueden atribuirse al cambio climático antropogénico.

Los patrones de variabilidad natural a gran escala en el océano, como El Niño-Oscilación del Sur o la Oscilación del Atlántico Norte, son factores que pueden contribuir a las tendencias locales

En este contexto, Gilford subraya que “los patrones de variabilidad natural a gran escala en el océano, como El Niño-Oscilación del Sur o la Oscilación del Atlántico Norte; las oscilaciones dinámicas de pequeña escala; los cambios locales en la hidrología y el almacenamiento de agua continental; así como los movimientos verticales del terreno, por ejemplo la subsidencia, son factores que pueden contribuir a las tendencias locales del aumento del nivel del mar y a los cambios asociados en el riesgo de inundaciones costeras”.
“Sin embargo, el aumento del nivel del mar atribuible a la actividad humana sigue siendo, en promedio, el principal factor responsable de los cambios históricos observados en el nivel del mar y de la aceleración de las inundaciones costeras”, continúa.
Claves para la adaptación costera
El trabajo señala que estos resultados pueden servir para mejorar la evaluación de riesgos costeros, apoyar decisiones de adaptación y proporcionar una base científica para estimar los daños asociados a inundaciones costeras agravadas por el aumento del nivel del mar.
Gilford añade además que este enfoque “es lo suficientemente flexible como para adaptarse a cualquier umbral de inundación bien definido (por ejemplo, niveles que tengan en cuenta las características locales y representen adecuadamente los impactos reales sobre el terreno), y esperamos aplicarlo en el futuro a los umbrales específicos de inundación utilizados por NOAA y el Servicio Meteorológico Nacional de EE UU”.
Sobre el hecho de que el 58 % de los eventos extremos se expliquen por la actividad humana, Gilford detalla que el resto se debe a múltiples factores naturales: “Los patrones de variabilidad natural a gran escala en el océano, así como los movimientos verticales del terreno, son factores que pueden contribuir”, aunque insiste en que el forzamiento antropogénico domina la tendencia global.

La información proporcionada por nuestro estudio puede ofrecer un contexto valioso para las comunidades que sufren inundaciones costeras frecuentes

El estudio también reconstruye los cambios desde 1900, identificando señales detectables durante las últimas siete décadas. Sobre este punto, el investigador aclara que este análisis “no puede proporcionar estimaciones sólidas de los cambios en el riesgo de inundaciones costeras antes de aproximadamente 1950”, aunque apunta que el deshielo de glaciares pudo contribuir al aumento del nivel del mar en la primera mitad del siglo XX, con mayores incertidumbres.
“La información proporcionada por nuestro estudio puede ofrecer un contexto valioso para las comunidades que sufren inundaciones costeras frecuentes, ayudando a los responsables de la toma de decisiones a reconocer las amenazas actuales y anticipar los riesgos futuros”, concluye el experto.
Un riesgo creciente
En la misma línea, el segundo estudio publicado en Nature Climate Change refuerza estas conclusiones al mostrar que el aumento del nivel del mar de origen humano ha transformado de forma significativa la frecuencia de los eventos extremos en las costas desde 1900.
El trabajo, basado también en registros de mareógrafos y simulaciones climáticas, concluye que la subida del nivel del mar asociada a las emisiones humanas ha modificado la probabilidad de episodios históricamente raros y ha pasado a dominar el riesgo de inundaciones en la mayoría de las costas del planeta.
Los resultados muestran que, a escala global, un episodio extremo que históricamente tenía una probabilidad de ocurrir una vez cada cien años es ahora unas doce veces más frecuente
Los resultados muestran que, a escala global, un episodio extremo que históricamente tenía una probabilidad de ocurrir una vez cada cien años es ahora unas doce veces más frecuente que a comienzos del siglo XX.
El estudio estima además que el forzamiento radiativo o climático provocado por la actividad humana, por sí solo, ha cuadruplicado la probabilidad de estos eventos.
Los autores señalan como limitaciones la desigual distribución de los mareógrafos, concentrados sobre todo en Norteamérica y Europa, y la falta de simulaciones históricas de modelos climáticos más allá de 2005. Aun así, sostienen que las evidencias muestran que el cambio climático ya está alterando el riesgo de inundación en las costas de todo el mundo.
Referencias:
Daniel Gilford et al. “Human-caused sea level rise drives 21st-century worldwide water level extremes” Science Advances
Sönke Dangendorf et al. “Human-driven sea-level rise has quadrupled the frequency of coastal sea-level extremes since 1900”. Nature Climate Change.

