Los bosques urbanos son infraestructuras esenciales frente a la crisis climática

Una ciudad sin árboles posee una menor infiltración de agua, temperaturas más altas y sociedades menos sanas. Un nuevo estudio propone elevar estos espacios verdes a la categoría de infraestructuras críticas y ofrece recomendaciones para protegerlos.

Estas zonas requieren un reconocimiento, inversión y mantenimiento. / Unsplash

Las zonas arboladas en las ciudades no son decorativas, sirven de apoyo ecosistémico para lograr entornos urbanos saludables y sostenibles. Un nuevo ensayo, publicado en Plos Climate, exige que las políticas para proteger los espacios verdes tengan suficiente amplitud y financiación a lo largo del tiempo.

Los bosques urbanos se encuentran entre las soluciones basadas en la naturaleza más efectivas para las ciudades, pero, a pesar de su importancia, las políticas actuales carecen de financiación suficiente, por lo que no se aplican de forma correcta y limitan sus beneficios sobre el clima.

Los bosques urbanos se encuentran entre las soluciones basadas en la naturaleza más efectivas para la vida en las ciudades

Según esta investigación, liderada por la Universidad de Bangor (Reino Unido), la expansión de las ciudades impulsa la liberación de gases de efecto invernadero, altera los climas locales y acelera la pérdida de la biodiversidad; fenómenos que impiden vivir en entornos saludables para los humanos y el planeta.

Cuatro ejes de actuación

En 2025, los expertos creen que el 70 % de la humanidad residirá en las ciudades, lo que intensificará la demanda de zonas verdes que funcionen como una línea de defensa contra los fenómenos extremos. Debido a esta urgencia global, los investigadores han identificado cuatro brechas en la gestión y administración actual de los bosques urbanos.

Los espacios verdes mejoran la salud cardiovascular de las personas mayores

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En primer lugar, estas zonas requieren un reconocimiento, inversión y mantenimiento suficiente que contribuya a la resiliencia de las ciudades. En segundo lugar, se debe garantizar el acceso equitativo a los espacios verdes en todas la comunidades. En tercer lugar, cabe integrarlos en marcos de gobernanza climática. Y por último, se debe fomentar la resiliencia mediante prácticas de gestión funcionales.

Además, los expertos consideran que estas prioridades deben complementarse con protecciones legales contra la eliminación de árboles, así como de una participación ciudadana fuerte. Sin ello, los beneficios ecológicos que brindan las zonas verdes estarán amenazados. Este trabajo ofrece una guía para que aquellos que toman las decisiones prioricen estos espacios dentro de sus estrategias de sostenibilidad.

Medidas para protegerlos

Entre las recomendaciones para la conservación de los espacios verdes, cabe establecer marcos legales que protejan los árboles tanto en zonas privadas como públicas, mejorar los métodos de detección, favorecer la plantación coordinada de árboles o incluir de forma explícita a los bosques urbanos en las acciones contra el riesgo climático.

El estudio ofrece recomendaciones específicas para mejorar la resiliencia de estas zonas

Asimismo, para promover el acceso a los bosques urbanos, los expertos recomiendan ampliar las zonas con vegetación, diseñar programas de divulgación, asegurar la inclusión de las comunidades marginadas en la planificación verde de las ciudades o ampliar y diversificar la fuerza laboral de la silvicultura urbana.

Sobre gobernanza, los expertos recomiendan coordinar a las agencias de clima, biodiversidad y planificación urbana, involucrar a las comunidades locales en la toma de decisiones y asegurar un financiamiento a largo plazo.

Finalmente, el estudio ofrece consejos específicos para mejorar la resiliencia de estas zonas, y para ello, apuesta por desarrollar sistemas de monitoreo respaldados por autoridades, incluir los terrenos privados en los inventarios o promover la diversificación de especies.

Beneficios de estos espacios

Estos entornos abarcan todos los árboles y la vegetación leñosa de los paisajes urbanos desde el centro hasta las zonas más lejanas. También, proporcionan servicios que sostienen la infraestructura climática, entre ellos, permiten el enfriamiento de las temperaturas urbanas, la reducción de la contaminación y el ruido, la mejora de la infiltración del suelo o la protección contra la radiación solar.

Proporcionan servicios cruciales que sostienen la infraestructura climática de las ciudades

Desde un punto de vista socioambiental, los árboles urbanos promueven estilos de vida más saludables al reducir enfermedades relacionadas con el estrés. Además, la belleza de estos espacios también beneficia a los ciudadanos al enriquecer la vida cultural de las ciudades.

Esta investigación concluye que la gestión de los bosques urbanos requiere un monitoreo y participación comunitaria continua. El objetivo de este trabajo es ayudar a los políticos a integrar los espacios arbolados dentro de estrategias más amplias para beneficiar a las futuras generaciones.

Referencia: 

Esperon – Rodriguez, M. et al.Rethinking urban forests as essential infrastructure for resilience, equity, and biodiversity in the current climate emergency. Plos Climate 2026.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
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