Vicerrector UETS Cuenca (Ecuador)

*

Entrada la noche

encontré un cuerpo

alejado, triste, solo.

*

El hedor a muerte

en sus ojos, en su boca;

y alejarlo pude,

un tiempo escaso, sordo.

*

Quise abrazarlo,

regalarle vida.

Una voz negra

repetía hasta el alba:

*

No lo intentes,

no vale la pena.

Soy solo un espejo

sin eco, sin ganas.

 

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