Prometeo, el titán que arrebató el fuego al Olimpo para dárselo a la humanidad, sirve de modelo a la biografía de Robert Oppenheimer, el ‘padre’ de la bomba atómica. La vida de este físico extraordinario —tema de la próxima película de Christopher Nolan— nos devuelve a un período único de la historia de la ciencia: la revolución científica y tecnológica iniciada por la liberación de la energía nuclear, liderada por los físicos.

J._Robert_Oppenheimer. / Wikipedia.
En los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, la fama de Robert Oppenheimer rivalizaba con la de Einstein. El director científico del Proyecto Manhattan aparecía en las portadas de la prensa como el ‘padre’ de la bomba atómica. Su posterior arrepentimiento por haber construido un arma ultradestructiva acrecentó su popularidad al personificar los dilemas morales de la Guerra Fría. Ahora que la sombra del conflicto nuclear se cierne sobre el planeta y la carrera armamentista se reaviva, la publicación de su biografía, Prometeo americano, no puede ser más oportuna.
Nacido en una acaudalada familia judía de Nueva Jersey (EEUU), fue un niño enfermizo y un joven atormentado. Más bien parecía destinado al diván del psicoanalista que a los estrados de los foros internacionales; y, sin embargo, su inteligencia privilegiada, sumado al apoyo familiar que le costeó la mejor educación, le permitió convertirse en la promesa de la física estadounidense.
Hacía falta un hombre capaz de solventar el diseño y construcción de un explosivo atómico. Ahí entró Oppie, como le apodaban
Las dudas de Oppenheimer sobre el bombardeo de poblaciones civiles se dispararon al trascender que los japoneses estaban a punto de rendirse y que la Bomba (ahora con mayúscula) se arrojó para intimidar a la Unión Soviética. “Los físicos han conocido el pecado”, declaró en una admisión de culpa que impulsó el rechazo a las armas nucleares y a la subordinación de la ciencia a los militares.
Muchos veían con buenos ojos su propuesta de evitar una carrera armamentista a través de un acuerdo internacional

Portada de libro ‘Prometeo americano’. / Cortesía de la editorial Debate
Acoso y desprestigio
Oppenheimer reanudó sus cuestionamientos en 1952, cuando el gobierno dispuso la creación de la todavía más devastadora bomba H. De inmediato, fue objeto de una campaña de desprestigio que culminó en uno de los episodios más bochornosos de la ciencia moderna. Y en ella se lució el archivillano de esta biografía: Lewis Strauss, el presidente de la Comisión de Energía Atómica (CEA). Movido por celos personales y paranoias anticomunistas, fraguó un remedo de juicio en la CEA con el propósito de expulsarlo de la agencia y, sobre todo, de arruinar su reputación.
Movido por celos personales y paranoias anticomunistas, Lewis Strauss fraguó un remedo de juicio en la CEA
La investigación de esta institución recordaba a la caza de brujas del siglo XVII. Pero bajo la aparente histeria se desplegaba la planificada ofensiva del ala conservadora de la clase dirigente contra su ala liberal, de la cual Oppenheimer era su emblemático exponente. El otro objetivo consistía en dar una lección a los científicos que osaban cuestionar al poder, en vez de trabajar a su servicio sin chistar. Y consiguieron sus metas, aunque una parte importante de la opinión pública mundial vio en el veredicto condenatorio la reedición del proceso a Galileo en clave de Guerra Fría.
Consistía en dar una lección a los científicos que osaban cuestionar al poder, en vez de trabajar a su servicio sin chistar

Oppenheimer con el general Leslie Groves en el lugar donde estalló la primera bomba atómica. / Wikicommons
Memoria de un héroe trágico
Fue, sobre todo, un gran gestor y un inspirador de estudiantes que marcarían hitos en física. Durante 29 años dirigió el Institute for Advanced Study en Princeton, y lo transformó en un cónclave de lo más granado de la ciencia y las humanidades (dentro sus muros John Von Neumann armó el ordenador más rápido del mundo).
Fue, sobre todo, un gran gestor y un inspirador de estudiantes que marcarían hitos en física
A sus andanzas se le dedicaron varias obras de teatros, y ahora el biopic que Christopher Nolan estrenará en los próximos meses. La persistente atracción de su figura no resulta demasiado difícil de explicar: lo que nos sigue fascinando es el mito, el mito del sabio que, tras arrimarse al poder para alcanzar la gloria, afronta dolorosamente las consecuencias éticas de su pacto con el diablo.
Ficha técnica
Título: El triunfo y la tragedia de J. Robert Oppenheimer. Prometeo Americano.
Género: biografía
Editorial: Debate.
Lugar y fecha de publicación: Barcelona, 2023.
Traductora: Raquel Marqués García