
Por: Mag. Diego Vallejo Samaniego
Comunicador, editor y gestor culturalor
A través de la lectoescritura, la persona decodifica signos, tiene acceso a la información y al conocimiento, crea sentidos y significados, disfruta e imagina, pero también aprende a cuestionarse y a producir interpretaciones críticas sobre su realidad y la de otros. Es instrumento y camino para ejercer los derechos.
La presente obra tiene su génesis en el debate generado y las experiencias compartidas durante el IV Encuentro Internacional de Literatura Infantil y Juvenil y I Congreso Internacional de la Lengua, la Literatura y sus Didácticas. Este evento, celebrado del 9 al 12 de marzo de 2021, fue presidido por Genoveva Ponce Naranjo y organizado por La Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Chimborazo y la Facultad de Ciencias de la Educación, Humanas y Tecnologías de la Universidad Nacional de Chimborazo, como el principal y significativo espacio de reflexión y aprendizaje irradiado desde Ecuador.
En este contexto, “Teorías, experiencias y situaciones para el fomento de autonomías lectoescriturales” propone un amplio espectro para acceder al conocimiento y a prácticas novedosas para fomentar la lectura.
Aldo Ocampo González, teórico de la educación inclusiva, aborda dos temáticas en este libro. La primera sobre la descolonización del lenguaje, que sugiere desconectarse de argumentos y racionalidades en los que se apoya la lingüística aplicada para sustentar verdades “que neutralizan la agencia comunicativa de diversos grupos construidos al margen de la historia”. Su concepción teórica se opone al “popurrí liberal” que justifica la presencia de prácticas de cosmopolitismo por absorción y asimilación de poblaciones en riesgo o signadas como oprimidas.
En su segundo aporte, “Signos de alteración: prácticas de visión para un mundo desconocido”, Ocampo señala que las imágenes empleadas por el actual ensamblaje discursivo de lo inclusivo demuestran una obstrucción en sus condiciones de representación epistémica y onto-políticas.
Concepción López-Andrada, investigadora en el ámbito de las tecnologías educativas, examina el concepto clave de ciudadanía lectora a través del cual se reafirma la necesidad de consolidar una representación cultural alternativa y examina desde la pluralidad prácticas lectoras “marginales o periféricas” que resultan insuficientes para las políticas educativas actuales obsesionadas con el rendimiento académico.
El trabajo de Luz González-Vinuesa, académica de la Universidad de Sevilla, aborda una comparativa crítica sobre la evolución de los arquetipos de género coloniales (XVII) en contraste con los actuales neocoloniales (XXI), particularmente en Reino Unido. En este contexto, examina la conexión de los patrones culturales de los retratos de las figuras femeninas principales de La Sombra de Ben Johnson (1572-1636) y la saga de Harry Potter de J.K. Rowling (1997- 2016), como respuesta a expectativas masculinas tradicionales. El análisis vislumbra que se reproducen adoctrinamientos patriarcales de género coloniales-neocoloniales en pleno siglo XXI.
Juan Carlos Araque Escalona, profesor universitario en Lengua y Literatura, presenta propuestas y estrategias para incentivar la producción de textos literarios en el aula por parte de los estudiantes, para lo cual apela a las funciones y fórmulas desarrolladas por el autor ruso Vladimir Propp en su texto Morfología del cuento (1928).
En “Metodologías para la redacción de textos literarios”, los académicos Antonio Acuña Checa y Genoveva Ponce Naranjo analizan las diferentes metodologías para la producción textual con el objetivo de identificar a cuál de ellas se adapta más el estudiante y para definir cuál de ellas es mejor para la producción textual. Las interrogantes se resuelven con base en una investigación con estudiantes de primero de bachillerato. El estado del arte desglosa
producción textual y cada una de las metodologías elegidas, par finalmente analizar sus resultados.
Natalia Duque Cardona, investigadora de la Universidad de Antioquia, a través de “En el reino del revés, la literatura responde a los porqués”, rememora a una mujer ineludible al momento de hablar literatura infantil y juvenil, María Elena Walsh, quien orientó toda su obra a la justicia social y a nombrar a través del lenguaje maquellos actos que acontecen hoy mismo en Latinoamérica y el Caribe, tras ser ella misma víctima de la dictadura en 1979.
Cecilia Velasco, escritora y docente de la Universidad de las Artes, analiza la novela breve de Hernán Rodríguez Castelo en el capítulo “Muerte, resurrección y lenguaje en El fantasmita de las gafas verdes”, texto objeto de reseñas críticas en la prensa nacional en el año de 1978, cuando se publicó por primera vez. En 1986, en una coedición de La Oveja Negra y El Conejo de la colección Biblioteca de literatura ecuatoriana, fue acompañada por otras historias.
María Gabriela Sánchez, especialista en Literatura Hispanoamericana del Siglo XX, hace un acercamiento a la promoción lectora desde recursos radiales y audiovisuales. Es una propuesta ejecutada en el Instituto de Formación Docente N° 11, ubicado en la localidad de Rincón de los Sauces, en la Región Patagónica, y articulada con instituciones educativas de distintos niveles y modalidades. La autora describe la difusión diaria de material literario en la cuenta de Facebook del instituto y luego en radios locales y provinciales.
Después de talleres de radioteatros la iniciativa llegó al canal de YouTube del Ministerio de Educación de la provincia del Neuquén. El mayor aprendizaje fue el trabajo en red destaca Sánchez.
Finalmente, “Alfabeto personal de literatura infantil”, de Carlos mLapeña Morón, con larga experiencia en el manejo de bibliotecas, presenta su estrategia a partir de las letras del alfabeto para encontrar varias posibilidades de creación y acercamiento al mundo de la infancia. Desde su práctica comprueba que la literatura infantil ofrece posibilidades únicas e ilimitadas.
Lo esbozado brevemente es una invitación al análisis y al disfrute del valioso aporte de diez personalidades del ámbito investigativo, que, con generosidad y empatía académica, invitan desde el primer momento al uso libre de este material, que cuenta con el aval de Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina y el acertado
trabajo de compilación de Genoveva Ponce Naranjo y Aldo Ocamp González