Un ciclo más que concluye y una nueva legión de estudiantes, más de 150, con los que he compartido otro semestre más. Creo en estos jóvenes pero mi fe es simplemente testimonial e insignificante.

La cuestión central es que cada uno debe aferrarse a creer en sí mismo, aunque sería insuficiente sin un honesto compromiso por medio en su desempeño. Nada cae del cielo por arte de magia y todo implica una labor de dedicación, esfuerzo y constancia, a pesar de los obstáculos que puedan presentarse en el camino.

En cualquier caso, esas dificultades deben ser entendidas como una prueba, como un reto a superar y conlleva a la mejor satisfacción posible: CRECIMIENTO, no solo en el ámbito académico sino en la propia vida cotidiana.

Mis mejores deseos para ustedes y mis excusas con respecto a los dos paralelos que no están representados aquí de forma gráfica.

PD: No olviden nunca que para ser un buen profesional antes hay que ser buenas personas.

 

José Manuel Castellano

Septiembre, 2022

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