Una encuesta de la Sociedad Española de Cardiología informa de que 4 de cada 10 ciudadanos cree que la hipertensión comienza con valores superiores a 160/ 90 milímetros de mercurio. También señala que al menos el 40 % no se toma la presión sanguínea casi nunca.

Medirse la tensión no es baladí, ya que se estima que 600 millones de adultos desconocen que tienen hipertensión. Esta condición vascular es una de las principales causas de muerte prematura en el mundo y solo el 23 % de la población la tiene bien controlada, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
Con motivo del Día Mundial de la Hipertensión, celebrado el próximo 17 de mayo, la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) han compartido un informe en el que revelan que al menos 4 de cada 10 españoles sitúan la cifra de hipertensión por encima de los valores recomendados.
La hipertensión es una de las principales causas de muerte prematura en el mundo y solo el 23 % de la población la tiene bien controlada
La mitad de los españoles
Entre los datos, llama la atención que el 44 % de los españoles cree que la hipertensión comienza con valores superiores a 160 / 90 milímetros de mercurio, unas cifras muy elevadas en relación con los datos estándar para esta condición (140 / 90 mmHg).
Según expone a SINC el presidente de la FEC, Iñiguez Romo, existen dos razones que pueden explicar este fenómeno. “Por una parte, porque el ciudadano no tiene información adecuada al respecto, y en segundo lugar, porque se tiende a infravalorar la situación de riesgo personal”, opina el experto.
Además, los resultados advierten que el 39 % de la población española no se toma la presión arterial nunca o casi nunca. Y por género, la encuesta expone que los hombres (39 %) lo hacen con más frecuencia que las mujeres (31 %).
La encuesta expone que los hombres se toman más la tensión que las mujeres
Por otro lado, la mayoría de la población estudiada sabe que el riesgo de desarrollar hipertensión se relaciona con hábitos perjudiciales para la salud, pero más de la mitad no hace nada para prevenirlo (más en las mujeres que en los hombres).
Los encuestados saben que la hipertensión aumenta el riesgo de infarto, ictus y enfermedad renal, aunque ese porcentaje desciende al 55 % cuando se les pregunta si son conscientes de que la hipertensión en el embarazo aumenta el riesgo de desarrollarla en un futuro. La mujeres conocen más medidas para prevenir y controlar la hipertensión, como llevar una alimentación equilibrada y evitar el sedentarismo.
Mantener la presión controlada
La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias mientras circula por el cuerpo. Los expertos definen la presión sistólica como la fuerza de este fluido cuando se contrae el corazón y la diastólica como la presión resultante cuando este músculo se relaja entre un latido y otro.
Las guías clínicas europeas, publicadas en 2024, establecen que una tensión no elevada es inferior o igual a 120/70 mmHg en adultos sanos y que los valores de la hipertensión son superiores o iguales a 140/90. No obstante, existen divergencias entre estas recomendaciones y las americanas.
Estas últimas señalan que existen dos estadios de la hipertensión: el primero cuando las cifras se encuentran entre 130-139/ 80-89 mmHg y el segundo cuando supera o iguala 140 mmHg y los 90 mmHg.

La reducción de 10 mmHg de la presión arterial sistólica o de 5 mmHg de la presión arterial diastólica conlleva a una disminución del 10-15% d e la mortalidad

Según explica Romo, ambas recomendaciones están bien orientadas y tienen el objetivo de reducir la tensión arterial y bajar la mortalidad. “La divergencia en los puntos de corte obedece al contexto y práctica médica entre los sistemas de salud europeos –generalmente públicos y financiados por el estado– y los americanos, que tienden a ser privados, financiados por el propio paciente o las aseguradoras”, opina.
En España se producen 46 000 muertes cardiovasculares al año atribuibles a la hipertensión y afecta al 33 % de los adultos de entre 30 y 79 años (10 millones), según un estudio publicado en Revista Española de Cardiología.
“La reducción de 10 mmHg de la presión arterial sistólica o de 5 mmHg de la presión arterial diastólica conlleva a una reducción del 10-15 % de la mortalidad” explica su presidente. “Animamos a todo ciudadano a saber cuál es su presión arterial y a controlarla cuando se detecte que está elevada”, concluye.
