Por: Dr. Juan Morales Ordóñez
Los días 12 y 13 de septiembre del año en curso, en el Campus de la Universidad Técnica Particular de Loja, UTPL, se realizará el Congreso Internacional de Educación Jurídica, que cuenta con el auspicio de la Universidad mencionada, del Proyecto Tuning América Latina y del Observatorio de Movilidades Académicas y Científicas, OBSMAC, de la UNESCO-IESALC.
Participan como expositores profesores de varios países de América Latina y también representantes de Escuelas de Derecho del Ecuador.
El objetivo del Congreso es conocer los diferentes modelos de gestión académica de las Escuelas de Derecho que intervienen, con el fin de fortalecer la construcción de procesos que faciliten la homologación de asignaturas y titulaciones para contribuir así a la movilidad académica y profesional.
En el Ecuador el estudio del Derecho se encuentra en un momento de cambio. Las viejas tradiciones jurídicas han recibido, a partir de la Constitución del 2008, importantes aportes que deben incidir en su enseñanza-aprendizaje, así como en su práctica profesional.
Quizás el elemento más importante de la nueva comprensión del Derecho ecuatoriano es el relacionado con la revalorización de los Principios Generales del Derecho que tienen en la Justicia a su representante más importante. Y, la Justicia no es un concepto aislado de la realidad social de los pueblos. Por el contrario, la Justicia, puede ser concebida, definida y aplicada, únicamente en un contexto histórico, social y económico específico y determinado.
Por esas consideraciones, si es la Justicia en tanto Principio General del Derecho, el fundamento y el objetivo de la estructura dogmática del Derecho, así como de la estructura de los sistemas de administración de Justicia, es indispensable que el estudio de su contexto, sea abordado en las Escuelas de Derecho de manera pertinente y adecuada.
La clásica afirmación -que entre nosotros no se la ha aplicado convenientemente, de que los pueblos deben tener un Derecho que se adecue a su cultura e idiosincrasia- realizada hace ya trescientos años por Montesquieu en su obra El Espíritu de las Leyes, debe cobrar vigencia diaria en las aulas universitarias y en los otros espacios de formación jurídica, para que desde esos lugares irradie a la sociedad toda y así entremos definitivamente en un camino virtuoso de elaboración y aplicación de un Derecho que inspirado por la Justicia, la busque también en la cotidianidad de su aplicación en todos los momentos de la vida social.