Por: Dr. Luis Rivadeneira Játiva
La Asociación de Imbabureños Residentes en Quito, fue fundada en 1948 y, actualmente cuenta con un moderno edificio, cerca del estadio Olímpico Atahualpa, en la Avenida 6 de Diciembre y Los Granados –esquina-, en el sector de El Batán, de Quito.
En 1948 se conformó la Asociación de Ibarreños en Quito, que no tenía sede, sino que se reunía en diferentes viviendas de sus integrantes. Su primer presidente fue don Oswaldo Jaramillo Larrea.
Por gestiones del presidente, José Tobar Tobar, ante el entonces alcalde Sixto Durán Ballén (dos períodos: 1970-1978), se pudo conseguir en donación un terreno de 480 metros cuadrados.
En 1962, según el doctor Tarquino Páez Varela, actual Presidente, se adquirió una oficina en el sector de El Ejido, la cual fue vendida en 1974, para iniciar la obra en el predio propio.
En 1978, se construyó la planta baja y una parte de ella fue arrendada a una mutualista. Con estos ingresos, más las actividades de autogestión, se pudo levantar los tres pisos restantes.
En el 2002, se concluyó la cuarta planta, gracias a los arriendos, colaboraciones privadas y créditos bancarios. El edificio cuenta actualmente con una fachada de cristal y ascensor.
En la segunda semana de enero se donan canastillas de alimentos en los asilos de Imbabura.
“El Comité de Damas, con sus ingresos muy limitados, apoyan a mujeres en estado de calamidad, en diferentes lugares de la provincia”, expresó Tarquino Páez.
Con la recaudación de los eventos sociales y las cuotas de los socios, la Asociación y el Comité de Damas suelen ir en diciembre a diferentes pueblos de la provincia con el propósito de entregar presentes navideños a los niños y niñas de escasos recursos.
Como una actividad de autogestión y asistencia social, en el edificio de la Asociación funciona un centro médico con algunas especialidades como: medicina general, odontología, etc., a precios populares. La atención es abierta a todo público.
Tarquino Páez, manifiesta que su trabajo es un voluntariado a tiempo completo, tal como sucede con los demás socios. “En roles están pocas personas, como por ejemplo el conserje, el personal de guardianía y una enfermera”, subraya.
La Universidad Andina Simón Bolívar y la Asociación de Imbabureños Residentes en Quito presentaron el libro 20 pintores de Imbabura, de Rodrigo Villacís.
En el 2017, uno de sus socios y miembro del directorio, don Vicente López Vallejo, recibió el homenaje de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, por su trayectoria como compositor y músico.
El paseo anual de la Asociación se lo realizó en el mes de junio de 2017, a la Hostería “Parambas”, de Alangasí.
La Asociación de Imbabureños residente en Quito es, realmente, una organización de voluntarios.