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Rodrigo Gallegos nos habla del libro y de las editoriales universitarias

El libro es una de las creaciones más relevantes del ser humano, no solo en la conservación sino también en la transmisión de la cultura, de la ciencia, de la historia, de la filosofía. Aparece como una de las formas más comunes de registro de datos, información y otros elementos que hacen a la identidad del ser humano como parte de la civilización. El libro tiene categoría histórica, se conserva en las bibliotecas, es catalogado y registrado en índices, tiene sustento legal y registro de propiedad intelectual, expresa el ingeniero Rodrigo Gallegos R., MSc. MBA, Secretario de la Comisión de Investigación de la Universidad Tecnológica Equinoccial, y editor de la Revista Científica “TsaFiqui” de la UTE, en diálogo que mantiene con EcuadorUniversitario.Com.

El trabajo académico se plasma en un libro elaborado en torno a un tema determinado y debe redactarse aplicando normas relativamente establecidas. ¿Cuáles son esas normas?

La Facultad de Humanidades de la Universidad de Albacete establece que la redacción de un texto académico debe estar destinada para un lector culto pero que no conoce a profundidad el tema que se desarrolla, por tanto su Regla de Oro es: “Hay que huir de la palabrería, de las generalidades y afirmaciones sin fundamentar que inevitablemente producen la sensación de que no se tiene nada interesante que aportar”.

En el ámbito nacional, el Reglamento de Carrera y Escalafón del Profesor e Investigador del Sistema de Educación Superior dispone que uno de los criterios mandatorios para la calificación y promoción de docentes e investigadores es la producción de libros académicos relevantes y pertinentes. Es así que el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior – CEAACES, plantea que las obras publicadas por los docentes, libros para ser exactos, dentro de los procesos de promoción del personal académico, deben cumplir con los criterios siguientes:

Las obras deben ser relevantes, esto es: Deben corresponder a contenido didáctico o pedagógico con reflexiones de carácter teórico/práctico en cuanto a desarrollar ideas, modelos o procesos de enseñanza y que tengan como característica esencial el mejoramiento de la calidad de la didáctica en el área de conocimiento de especialidad del docente investigador.

O bien, deben corresponder a contenido técnico, científico o de innovación, resultante de un proceso de investigación, que constituya un aporte a la generación de nuevos conocimientos de carácter disciplinario, interdisciplinario, multidisciplinario o transdisciplinario relacionados al área de vinculación del profesor o a su línea de investigación – campo.

Pueden también corresponder a contenido artístico o cultural de carácter conceptual, así como contenido artístico–pedagógico resultado de la producción del pensamiento humano y la imaginación en la cultura, la filosofía y las artes, y que generen impacto socio – cultural.

¿En función de qué se establece que una obra es pertinente?

La temática de la obra puede tener carácter disciplinario, interdisciplinario, multidisciplinario o transdisciplinario y debe contribuir con el área de conocimiento al que el académico se encuentra vinculado.

Debe ser resultado de un esfuerzo personal, o de un grupo, producto de una investigación sistemática, de la experiencia profesional, de la innovación pedagógica, del conocimiento, de la imaginación, de la creatividad, del ingenio o del espíritu analítico y crítico del profesor.

Debe estar vinculada al acervo científico, tecnológico, artístico o pedagógico contemporáneos y contener aportes que contribuyan al mejoramiento de la calidad educativa.

Las obras académicas publicadas por los docentes investigadores deben cumplir estrictas normas técnicas ¿cuáles son?

Deben ser obras de autoría individual o colectiva; contener como mínimo 50 páginas; serán publicadas por editoras nacionales o internacionales de prestigio en la comunidad académica, públicas o privadas, asociaciones científicas o culturales, instituciones de investigación o instituciones oficiales; su nombre deberá estar explícitamente indicado en el libro.

La calidad y rigor editorial se mantendrá de manera igualitaria en todos los formatos, y será sujeta a revisión de pares expertos; deberá poseer ISBN (International Standard Book Number); contar con el registro de Derecho de Autor emitido por el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (IEPI).

El estilo, referencias y listado de fuentes deberán seguir estándares internacionales de acuerdo al área del conocimiento.

¿Debe ser revalorizado el libro universitario?

Es necesario que los libros producidos por las universidades ecuatorianas, sean revalorizados. Las universidades requieren no solo de Editores sino de Editoriales que tomen posición frente a los desafíos impuestos por la evolución y dinámica de la educación, ciencia, tecnología y cultura, siempre con la determinación de valorizar al autor, al libro y al lector, preservando y asegurando la calidad de sus contenidos.

¿La Universidad Tecnológica Equinoccial favorece o incentiva la investigación y la producción de libros?

La Universidad Tecnológica Equinoccial incentiva la producción académica como resultado y evidencia de los procesos institucionales de generación de conocimiento.

Nuestros docentes deben escribir artículos científicos y libros académicos, a partir de:
la profundización profesional en las asignaturas que imparte, los proyectos de investigación en que participa, la sistematización de conocimientos a partir de las experiencias de vinculación con la colectividad realizadas; y, la producción y gestión cultural relacionada y pertinente con las asignaturas que imparte.

¿Cuáles serían las recomendaciones universales a los docentes universitarios que tengan interés en publicar un libro académico?

Toda producción académica debe estar sometida a un estricto proceso editorial, así como la revisión de pares académicos de alto nivel y prestigio en su comunidad académica.

La constitución de un Fondo para Publicaciones estimula a los autores para incrementar su volumen y calidad de producción.

Los Trabajos de Titulación de los estudiantes recomendados por el Tribunal de Grado, deben ser evaluados por la Función Editorial de la Universidad, a fin de identificar trabajos de calidad excepcional, los que podrían ser publicados con el auspicio de la universidad.

En el marco de las Convocatorias a Proyectos de Investigación Científica, todo proyecto desarrollado debe producir un artículo científico publicado en revistas científicas del más alto prestigio, o bien producir un libro académico que cumpla todas las normas técnicas antes mencionadas.

¿Qué papel juegan los editores de libros académicos?

Han de procurar por todos los medios a su alcance que el libro publicado por la editorial universitaria llegue hasta las personas interesadas. O al menos, que éstas puedan llegar a saber de su existencia. Si el posible lector no conoce un libro, jamás podrá comprarlo ni leerlo. Por ello, tan importantes son las fases previas de selección y producción del material, como la específica de difusión y distribución del mismo, pues si no llega hasta el lector todo lo demás será un esfuerzo inútil. Si el puente no llega a la otra orilla, no servirá de nada.

¿Cómo logra conectarse el editor con los generadores de ciencia, en sus diferentes disciplinas?

Francisco Fernández Beltrán, experto editor, señala: “El editor tiene también mucho de oteador, o si se quiere de buscador de tesoros, pues ha de localizar los textos originales más interesantes, los de mayor valor, y de alguna manera ha de desgranar el trigo de la paja. Y eso, en el norme campo de información en el que nos movemos hoy dentro de cualquier área de conocimiento, no es una tarea en absoluto sencilla. Es más, requiere de un intenso trabajo, de un cierto instinto y sobre todo de una clara voluntad proactiva de ir a la búsqueda de los mejores y más preparados autores”.

¿Entonces es muy grande la importancia que tienen los editores universitarios en la difusión del conocimiento que se genera en sus universidades?

Efectivamente. Así es.

¿Debe potenciarse la labor de las editoriales universitarias en la difusión del conocimiento e investigación de las universidades o debería dejarse esta actividad a las editoriales privadas?

Creo que debemos potenciar la labor de las editoriales universitarias. Su labor editorial, divulgadora y su ayuda a la proyección de la investigación es muy importante y por lo tanto debe contar con todo el apoyo económico y administrativo.

¿Le preocupa la influencia de las nuevas tecnologías en los procesos de lectura, escritura y pensamiento crítico?

Creo que las nuevas tecnologías son los lenguajes de las nuevas generaciones y tenemos que hacer lo posible por entenderlo y por potenciarlo. Eso sí, sin dejar a un lado la lectura tradicional en papel. Creo que son compatibles.

¿Cuál es la hoja de ruta que deberían seguir las editoriales universitarias?

Cumplir con los estándares de calidad de Latindex, poner la publicación en todos los portales especializados de revistas y bases de datos nacionales e internacionales y generar una edición electrónica con el sistema de gestión editorial OJS (Open Journal System).

¿Hay algo más que podrían hacer las editoriales universitarias?

Para la buena gestión y funcionamiento de las revistas científicas me parece importante que los servicios de publicaciones ayuden a los directores de revistas para que, al margen de su voluntariedad y la persistencia en su esfuerzo, la revista no deje de existir o de tener la misma vitalidad cuando haya cambios en la estructura organizativa de una universidad o de las instituciones que dirigen y controlan la educación superior en el Ecuador.

Muchas gracias por sus respuestas.

EcuadorUniversitario.Com

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Un Comentario en “Rodrigo Gallegos nos habla del libro y de las editoriales universitarias

  1. Luis Rivadeneira Játiva

    Un artículo muy interesante sobre el valor de los libros académicos y la idea de que los libros universitarios deben ser revalorizados.

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