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Capitalismo Financiero y Comunicación

La especulación financiera mundial ha transformado radicalmente el modelo hegemónico de comunicación y profundizado su concentración. Un aporte desde la academia sobre este palpitante tema de actualidad constituye el libro que lleva por título Capitalismo financiero y Comunicación que el pasado 26 de enero se presentó en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), de Quito, Ecuador.

Si los procesos de financiarización de la economía son una característica dominante de la transformación socioeconómica mundial, analizar los aspectos y los cambios de la comunicación en relación a esta se torna una prioridad estratégica. En el marco contemporáneo de la globalización, entender la financiarización de la economía como proceso contribuye, desde una visión heterodoxa de la economía, a comprender las transformaciones en curso. El proceso de valorización financiera del capital ha transformado radicalmente el modelo hegemónico de comunicación que ahora más que nunca es liderado por el poder casi absoluto de un corporativismo financiero.

Un aporte desde la academia sobre este palpitante tema de actualidad constituye el libro que lleva por título Capitalismo financiero y Comunicación que el pasado 26 de enero se presentó en el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), de Quito, Ecuador.

Este trabajo bibliográfico coordinado por el comunicólogo español Francisco Sierra Caballero, director de CIESPAL y el investigador social Francesco Maniglio, analiza los cambios de la comunicación en relación a las transformaciones socioeconómicas, marcadas por los procesos de financiarización del capital de las últimas décadas. Lo hace indagando la Comunicación, la tecnología y las nuevas formas de financiarización de la economía. No de otro modo es posible hoy el proceso de acumulación del capital. Ciertamente, la revolución digital ha liquidado, en el tiempo y en el espacio, los límites de explotación intensificando la movilidad del capital-dinero por medio de la financiarización de la economía, pero básicamente la recomposición de las condiciones sociales existentes para la recuperación de la tasa de beneficio del capital rentista solo es posible a partir de las contrarreformas, basadas en el principio de gobernanza y excepcionalidad, que hacen posible la expropiación de la riqueza y la contención de las demandas sociales.

Este volumen trata de aportar elementos para el análisis de la dinámica financiera y el papel de la información como vector de acumulación en los procesos que hoy tienen lugar con la desposesión del capital.

ACTO DE PRESENTACIÓN

Comentaron el libro durante el acto académico llevado a cabo en el auditorio de CIESPAL, además de su director, Francisco Sierra, el titular de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología del Ecuador (Senescyt), René Ramírez Gallegos; el excanciller y académico de Flacso, Fander Falconí; y el comunicador Carlos Rabascall, quien moderó la presentación.

EXTRACTO DE LA INTRODUCCIÓN DEL LIBRO

A continuación un extracto de la introducción, escrito por los coordinadores del volumen, Francisco Sierra Caballero y Francesco Maniglio:

El presente volumen tiene el propósito de analizar los aspectos y los cambios de la comunicación en relación con las transformaciones socioeconómicas, marcadas por los procesos de financiarización del capital de las últimas décadas.

Lo hace indagando la ‘Comunicación, la tecnología y las nuevas formas de financiarización de la economía’. Sabemos, en efecto, que el capitalismo corporativo e informacional, desde la década de los setenta, ha explotado los mercados de tic, los flujos de bienes simbólicos -sean noticias o contratos de deuda en el corto plazo- que circulan por la infraestructura informacional en un nuevo marco de mediación social. La misma infraestructura hace circular también las transacciones financieras, la mayor parte de estas sin rastro o rescate posible. La velocidad transaccional es simultánea a la creciente difusión de estos negocios.

Con esta velocidad de la información y transacciones, el uso recurrente de inside information y poder de agenda forzado para los brokers y agencias especializadas se hace una práctica recurrente.

La crisis de la burbuja inmobiliaria en los EEUU ha dado muestras cabales del rol que cumplen los medios especializados en economía y finanzas globales a favor de una perspectiva centrada en el ‘mercado’ como eje central y motor de las sociedades capitalistas. La convergencia entre la supuesta crisis de la Zona Euro y la cobertura mediática, que la precede y acompaña, evidencia el papel de la comunicación en los intereses de los agentes económico-mundiales que participan de esta y otras construcciones premeditadas.

En este proceso, la comunicación cumple al tiempo una función ambivalente de amortiguamiento o retroalimentación del proceso que aminora las tensiones sistémicas del capitalismo como herramienta de reproducción del proceso impositivo del capital financiero.

Es por esto que resulta estratégico preguntarnos sobre ‘el poder de la comunicación para la valorización del capital financiero’. La clase capitalista transnacional se beneficia, en efecto, de una poderosa cola ideológica y organizativa, gracias a diversas actividades llevadas a cabo, en primer lugar, a través de advisory boards, think tanks, regulatory agencies, universidades e institutos de investigación que intervienen en la creación, organización y gestión de las nuevas agendas políticas y preparan los materiales teóricos para los círculos y las élites neo-conservadoras -que, posteriormente, debidamente vulgarizados, serán incluidos en los discursos de los medios de comunicación. Los beneficios están directamente vinculados a la explotación de los nuevos mercados, a los cambios de estructura y de tejido social.

Esto no significa que algunos institutos de crédito o el capital financiero hayan tomado el control de los medios de comunicación, es que la vida y el ecosistema informativo entero ha sido objeto de captura por la racionalidad del capital rentista. Por ello empezamos este volumen indagando el desarrollo de la ‘Economía del Conocimiento y valorización financiera del capital’ como un proceso más amplio de transformaciones socioeconómicas. Transformaciones que no se constituyen en el marco de las teorías del crecimiento endógeno, sino en la formación de una economía fundada sobre el conocimiento, enmarcada y subsumida en las leyes de acumulación del capital que responden al nuevo orden financiero.

De un lado, esta transformación profunda de la riqueza es el índice de un cambio en las modalidades de acumulación que han generado, como subraya Salento, una creciente desigualdad de las rentas y que coinciden con un proceso de financiarización’ de la economía.

Por otro lado, con la denominación de ‘capitalismo cognitivo’ se ha distinguido históricamente el proceso de financiarización de la economía, poniendo en relación el capital y los conocimientos. En efecto, la continua y exponencial transformación del saber en capital, o sea, en mercancía ficticia, genera un proceso-fetiche, en el cual el valor de cambio del conocimiento aumenta artificialmente pero su valor de uso social disminuye en razón de su privatización y de su escasez. Es el regreso de la fuerza de la clase rentista transnacional, que Vercellone identifica en el proceso del ‘devenir renta de la ganancia’; es decir, de una situación en la que la captura capitalista del plusvalor apunta a operar a partir de una posición parasitaria y exterior respecto a la organización del proceso de trabajo. Sin embargo, como advierte Pasquinelli, en la fase histórica que se denomina de ‘capitalismo cognitivo’ hemos asistido al cambio de las formas de subsunción al capital, con el concurso de la computación y de la inteligencia artificial que están transformando la relación entre trabajo mental y manual, ‘encefalizando’ el General Intellect en los database. Esto es, en el escenario que configura el capitalismo cognitivo, toda voluntad de construcción de alternativas democráticas es tipificada como utópica, como inviable, o directamente fuera de la ley, en función de un proceso de inversión semiótica por el cual el capital rentista aparece como única garantía de salida a la propia crisis -dado que el capital financiero apuesta sobre el futuro- y funciona como una representación general de nuestras futuras capacidades productivas comunes.

En las nuevas condiciones de este capitalismo, por tanto, las clases dominantes recurren a una lógica de los silencios, estableciendo marcos normativos y constitucionales de excepción y exclusión de toda mediación democrática. Como advierte David Harvey, el capitalismo del siglo XXI parece estar tejiendo ahora una red de restricciones en las que los rentistas, los comerciantes, los magnates de los medios de comunicación y, sobre todo, los grandes financieros exprimen despiadadamente el flujo vital del capital industrial productivo, la riqueza social general, en función de sus propios intereses, recurriendo a fórmulas virtuales y físicas de extensión del terror. La pérdida de control de la política monetaria y, en general, el dominio del capital financiero internacional en su ofensiva de recomposición de la tasa de ganancia se ha traducido, especialmente en el propio campo de la comunicación, en la imposición de la lógica especulativa, de subasta y concentración, liquidando todo control público.

No de otro modo es posible hoy el proceso de acumulación del capital. Ciertamente, la revolución digital ha liquidado, en el tiempo y en el espacio, los límites de explotación, intensificando la movilidad del capital-dinero por medio de la financiarización de la economía; pero básicamente la recomposición de las condiciones sociales existentes para la recuperación de la tasa de beneficio del capital rentista solo es posible a partir de las contrarreformas por las que las políticas públicas de mediación autoritarias -basadas en el principio de gobernanza y excepcionalidad- hacen posible la expropiación de la riqueza y la contención de las demandas sociales.

Por todo ello, en Ciespal nos parece pertinente repensar los núcleos concretos correlativos a la dinámica financiera y el papel que posee la información como vector de acumulación especulativa en los procesos que hoy tienen lugar con la desposesión del capital.

El libro que tiene el lector en su manos es apenas un aporte colectivo a la discusión y al estudio en un ámbito que como decimos, es poco o nada analizado, aun considerando la conocida sobredeterminación que viene observándose en el sistema de medios”.

Febrero de 2017.
Colaboración de nuestro aliado el Observatorio Latinoamericano CRONICÓN.NET

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