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EPN hace serios reparos al Proyecto de Reglamento de Régimen Académico

En un comunicado público dirigido al país y al Consejo de Educación Superior (CES), el ingeniero Alfonso Espinosa Ramón, rector de la Escuela Politécnica Nacional (EPN) da a conocer los criterios del Consejo Politécnico ante la próxima expedición del Reglamento de Régimen Académico, el cual ha sido aprobado en primer debate por el Pleno del CES.

El rector de la EPN expresa que “el Reglamento de Régimen Académico es determinante para la formación de excelencia de los profesionales y su pertinencia con las necesidades de la sociedad ecuatoriana. Para su elaboración, el CES ha realizado varias reuniones, en las cuales la comunidad académica ha expresado su preocupación por la propuesta presentada, que debilita la formación académica de los estudiantes, en las que lejos de recogerse los consensos alcanzados, reiteradamente se retorna a los planteamientos iniciales”.

Observaciones de la EPN

Nuestras observaciones –dice el comunicado de la EPN- se relacionan principalmente con los siguientes aspectos:

1.- “En clara violación de la autonomía académica de las universidades y escuelas politécnicas, se insiste en determinar áreas formativas y fijar porcentajes mínimos de créditos para cada una de ellas. No corresponde al Consejo de Educación Superior determinar la estructura de los programas de estudio, lo cual es atribución propia de las instituciones de educación superior”.

2.- “La definición de crédito aprobado, como equivalente a 25 horas de actividad formativa integral del estudiante y con 8 a 11 horas de clases presenciales, es arbitraria y no acorde con la práctica internacional. Debe darse una definición única de crédito en base al número de horas de clase presenciales. Generalmente un crédito implica 16 horas de clase, a más de las horas de trabajo autónomo del estudiante. Si una de las metas de la reforma del sistema de educación superior es elevarlo a niveles internacionales y fomentar la movilidad estudiantil, la definición de crédito propuesta va en contra de esta aspiración. Además, al ser variable el número de horas de clase, se complica la homologación de programas de estudio y la aplicación”.

3.- “Se determinan números variables de créditos para aprobar una carrera, lo que hará difícil la homologación de títulos y la evaluación. Para el caso de ingeniería, en una misma carrera de grado, un estudiante podrá cumplir su programa de estudios ya sea con 2.160 ó 3.300 horas de clase, una diferencia de más del 30%”.

4.- “El Reglamento propone que cada crédito se conforme por las siguientes actividades, que deberán tener una planificación y un registro sistemático y con precisión en la planificación curricular: clases presenciales; aprendizaje autónomo; aprendizaje práctico; y, aprendizaje colaborativo. Se convierte al profesor en un registrador de actividades, distrayendo de su función académica. En ninguna universidad internacional de excelencia existen estas discrepancias”.

5.- “Al obligarse a reconocer créditos por áreas formativas (epistemología y metodología de la investigación; contexto y cultura; y, comunicación y lenguajes), prácticas pre profesionales, idiomas y trabajo de titulación, el número de créditos dedicados a la formación profesional se reduce drásticamente, lo que va en deterioro de la calidad académica que se dice buscar. En la práctica se degrada la formación de los ingenieros, lo que no garantiza su efectivo aporte al desarrollo nacional ni su adecuada inserción en el mercado laboral”.

“Cabe señalar que los puntos indicados fueron aprobados unánimemente por los delegados de las universidades y escuelas politécnicas reunidas en la Universidad Técnica de Ambato, por convocatoria del CES, el día 23 de agosto de 2013. No se trata de un planteamiento aislado, sino de la voz de la academia en busca de mejores niveles de formación, acorde con las expectativas del país”.

“De acuerdo a la propuesta, las titulaciones de grado deberían completarse con un postgrado a nivel de maestría, el cual no todos los alumnos podrían financiar, ya que la gratuidad es solo hasta el tercer nivel. Se produciría un encarecimiento de la formación quedando de este modo la educación reservada para los sectores económicos que puedan permitirse sufragar un curso de postgrado”.

“Es claro que lo mencionado anteriormente afecta a la enseñanza pública y al derecho a la educación, ya que el modelo propuesto requiere de un conjunto de medidas, sobre todo en infraestructura y de medios tecnológicos, a los que los jóvenes ecuatorianos que asisten a las universidades públicas no tienen acceso, por lo que se les estaría negando la posibilidad de inscribirse en un proceso educativo de manera exitosa”.

“El Reglamento propuesto no ha sido debidamente consensuado, debilita la autonomía académica de cada universidad, aumenta la interferencia de la administración pública y pretende homogenizar a las universidades anulando su saludable sistema diverso y abierto, al tiempo que obliga a asumir un modelo ajeno e inaplicable en el Ecuador”.

“El diálogo y la discusión son siempre bien recibidos. Esta ha sido la posición permanente de la Escuela Politécnica Nacional y esperamos que se los realice con mentalidad abierta, por el bien de la educación superior del país”.

Certificación

El abogado Xavier Ortiz Raza, Secretario General de la EPN certifica que este comunicado  suscrito por el rector Alfonso Espinosa Ramón,fue aprobado, por unanimidad, por el Consejo Politécnico en su sesión del día 3 de septiembre de 2013.

© 2013 EcuadorUniversitario.Com

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