Comunicamos a la opinión pública nacional e internacional, lo siguiente:
Frente al llamado del gobierno nacional a un diálogo público para buscar una salida a esta medida de hecho de la ciudadanía que reclama una agenda de diez puntos, justos y legítimos, la CONAIE tras una seria reflexión con sus bases sociales, mantenidos en pie de lucha durante 10 días en los territorios de todo el país y de la capital de la República, en ejercicio de nuestro derecho a la autodeterminación y la protesta social y a exigir el respeto y garantía
de nuestros derechos más básicos para permitir la supervivencia y poder cubrir las necesidades para la vida con dignidad, comunicamos a la opinión pública nacional e internacional, lo siguiente:
1. Nuestra voluntad de diálogo es permanente, muestra de ello es que hemos sido nosotros los convocantes, en varias oportunidades meses atrás, al gobierno ecuatoriano a dialogar y esa es la voluntad que mantenemos. Frente al llamado del gobierno nacional a un diálogo público para buscar una salida a esta medida de hecho y en consideración de la agenda nacional de 10 puntos que es de dominio público, reiteramos nuestra disposición de hacerlo, siempre y cuando existan las condiciones de buena fe y garantías para su realización.
2. Durante un año de gobierno hemos hecho llegar oficialmente a Carondelet nuestras legítimas demandas, incluso acudimos toda la estructura dirigencial a un “llamado al diálogo” que fue público, pero recibimos como respuesta engaños, burla, menoscabo, deslegitimación y una narrativa racista y colonial que se ha instalado en los medios de comunicación con nexos gubernamentales, y a partir de ello, estos medios se han convertido en una caja de resonancia de los prejuicios de las elites más recalcitrantes del país.
3. La falta de medicinas, la falta de infraestructura educativa, el desempleo y la precarización laboral, el alto costo de la vida, el precio de los combustibles que repercute en una economía inalcanzable para la mayoría de las familias, la
inseguridad, los despidos masivos en el sector público, la imposición del extractivismo violando el derecho a la vida y al consentimiento previo de los pueblos indígenas, la falta de garantías y cumplimiento de los 21 derechos colectivos, todos estos argumentos no son un invento de la dirigencia indígena, es una realidad que la sufren las familias ecuatorianas, nuestras familias.
4. El gobierno ha decidido imponer el neoliberalismo y cumplir la agenda fondomonetarista FMI de manera necia, ciega, como un dogma, golpeando sistemáticamente a la población con las medidas de ajuste. Ahora debe decidir si
continúa con este intervencionismo financiero o escucha el clamor ciudadano.
5. A la par, el aparato represivo del Estado se ha encargado de llevar a cabo una guerra silenciosa contra los movimientos sociales y sus líderes; con los hostigamientos, persecución, criminalización y por sus diferencias con los
movimientos sociales, ha emprendido acciones de guerra contra el pueblo movilizado.
6. Ahora, frente a una medida de hecho sin precedentes el gobierno convoca a un nuevo diálogo, pero no expresa de manera concreta cuáles son las garantías ni cuál es la respuesta operativa a las demandas contenidas en los 10 puntos de la Agenda Nacional; tampoco hay manifestaciones claras de respeto y garantías para diálogo de buena fe ya que mientras en los medios se instala una supuesta voluntad de diálogo, en la calle se responde con represión, uso abusivo de la fuerza, criminalización; los dirigentes no podemos sentarnos a una mesa mientras en la calle
masacran a nuestra gente; por lo que, exhortamos al gobierno a crear y hacer públicas las condiciones reales para que el diálogo se pueda llevar a cabo, y que son:
• Cese inmediato de las acciones de represión y criminalización.
• Derogatoria del estado de excepción y garantías de no imponer nuevos decretos en el marco del actual Paro Nacional.
• Cese al ataque y respeto de las zonas de resguardo humanitario
• Que toda la agenda sea puesta en la mesa y no existan puntos “inviables” para el gobierno, sino esfuerzos para atender el clamor ciudadano.
El diálogo que las organizaciones indígenas, sociales y el pueblo queremos, es un diálogo frontal y directo entre los actores involucrados, para lo cual no necesitamos mediadores ni intermediarios, en cambio sí solicitamos veeduría al proceso, por ello pedimos a colectivos, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos nacionales e internacionales que sean garantes de este proceso de diálogo y de todas las acciones de cumplimiento de las demandas hechas por el pueblo ecuatoriano; y que este proceso afronte de manera estructural y efectiva la realidad y las condiciones del país.
Atentamente,
Ing. Leonidas Iza Salazar
Presidente de CONAIE