Por favor, comparte esta noticia:

PinIt

Aborto y violencia contra la mujer

Por: Dr. César Paz y Miño
Docente-Investigador de la UTE

Escribo sobre la despenalización del aborto desde hace 30 años; el aborto terapéutico, el eugenésico, con malformaciones, posinfecciones y más. Entrevistas en radio y televisión en esta línea. He criticado la posición de los gobiernos opuestos a la despenalización; soy defensor de los derechos sexuales y reproductivos, en especial de los derechos de las mujeres: derecho al diagnóstico prenatal, derecho al acceso a anticonceptivos y píldora del día después, acceso real a la educación sexual, a la sexualidad responsable.

Como genetista abordo esta temática en consulta médica y veo las tragedias que un embarazo no deseado provoca en las mujeres, más en niñas y adolescentes, que incluso llegan al suicidio, abandono familiar, estigmatización social, impunidad al agresor. He evaluado a niñas embarazadas de 9, 12 y 14 años, violadas, fruto de incestos, con embarazos normales o con problemas malformativos severos. He sentido de cerca la impotencia de estas niñas y sus doloridas familias ante tamaña injusticia, y me rebelo ante la indolencia del Estado.

Todos los embarazos en menores de 16 años son por violación, entre 16 a 18 son por estupro, si somos legalistas. De 100.000 mujeres, 44 fallecen al optar por abortar en malas condiciones, para mitigar el dolor de una violación. Pero el Estado es implacable y judicializa a la mujer, la apresa, la denuncia, la obliga a ser madre a la fuerza y aceptar su hijo no deseado. Esto es injusticia y violencia oficial. Quizá la nueva ley lo cambie.

El Estado no ha hecho caso a las recomendaciones de la OMS, de las Naciones Unidas, de los Derechos Humanos y más organizaciones que abogan por la despenalización del aborto. Pero lo peor es que nuestros representantes parece que anteponen sus criterios retrógrados, de religiosidad y moralismo extremos, desoyendo a las mujeres agredidas, sufridas y perseguidas.

Se suponen paladines de la persecución a acosadores sexuales y a la corrupción, pero Ecuador muestra su peor cara al mundo al no hacer caso a las exigencias internacionales, lo cual nos coloca en entredicho y subdesarrollo. ¡Qué vergonzoso!

Por favor, comparte esta noticia:

PinIt