Los ecosistemas áridos se adaptan con el cambio climático a los sistemas templados, según un estudio que cuenta con la participación del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Estas zonas desérticas aumentarán en unos 17 milliones de km2 para 2100.

La humedad del suelo disminuirá un 74 % en zonas clasificadas como no áridas actualmente. / Pixabay
Un equipo internacional en el que participa la investigadora del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN-CSIC), Ana Rey, sugiere que el cambio climático está causando que mecanismos considerados hasta ahora exclusivos de zonas áridas sean cada vez más frecuentes en zonas más húmedas y templadas del planeta.
El estudio, publicado en la revista Nature Ecology and Evolution, ha compilado una lista de mecanismos que actualmente operan en los ecosistemas áridos y modelizado sus dinámicas a escala global.
Los resultados apuntan a que las zonas áridas aumentarán en unos 17 milliones de km2, aproximadamente el área de EE UU y Brasil juntos, a finales de este siglo y que la humedad del suelo disminuirá un 74 % en zonas clasificadas como no áridas en la actualidad.
Los resultados apuntan a que las zonas áridas aumentarán en unos 17 milliones de km2, aproximadamente el área de EE UU y Brasil juntos
El equipo, liderado por el investigador de la Universidad de Jerusalén José Grünzweig, ha analizado cómo se adaptan las especies y ecosistemas a la vida en zonas áridas y desiertos.
“Hemos compilado una lista de procesos que actualmente operan en los ecosistemas áridos. Mecanismos que afectan a la distribución de la vegetación, al crecimiento vegetal, al flujo de agua, al balance de energía, al ciclo de carbono y nutrientes o a la descomposición del material vegetal y se consideran exclusivos y relevantes para el funcionamiento de estas zonas”, explica Grünzweig.
Estos mecanismos áridos están controlados por factores ambientales como la radiación solar, las altas temperaturas, o la disponibilidad intermitente de agua. Factores que el calentamiento global está cambiando en grandes zonas del planeta.
Estos mecanismos áridos están controlados por factores ambientales como la radiación solar, las altas temperaturas, o la disponibilidad intermitente de agua
“Los resultados muestran un enorme aumento de las zonas áridas y una disminución el 74 % de la humedad del suelo en zonas templadas y húmedas que actualmente están densamente pobladas y se dedican al cultivo de alimentos”, continúa.
Conocer cómo funcionan para adaptarse
Históricamente los ecosistemas áridos y desérticos se han estudiado menos porque los países con esas condiciones climáticas suelen tener una infraestructura científica menor. Este estudio demuestra que el cambio climático está provocando que procesos que se consideraban exclusivos de ecosistemas áridos y secos empiecen a operar en zonas templadas y húmedas.
Históricamente los ecosistemas áridos y desérticos se han estudiado menos porque los países con esas condiciones climáticas suelen tener una infraestructura científica menor
Referencia:
Grünzweig J.M. et al. «Dryland mechanisms could widely control ecosystem functioning in a drier and warmer world», Nature Ecology & Evolution