Configurando el futuro de la educación superior en América Latina y el Caribe: una visión para 2026

Borhene Chakroun, Uruguay 2026

Por Borhene Chakroun 
Director interino, UNESCO IESALC 

Al comenzar el año 2026, el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) reafirma su compromiso con la transformación de la educación superior como un bien público mundial y un derecho humano fundamental. Nos encontramos en un momento decisivo: América Latina y el Caribe, al igual que el resto del mundo, están atravesando profundas transiciones impulsadas por los cambios tecnológicos, los cambios geopolíticos, los retos climáticos y las crecientes demandas de equidad y relevancia. Estas condiciones nos obligan a actuar con visión, audacia y colaboración.  

El Programa de Trabajo 2026 de UNESCO IESALC refleja esta convicción. Sobre la base de los logros recientes, su objetivo es fortalecer los sistemas nacionales, fomentar la innovación institucional y garantizar que los conocimientos que generamos sigan siendo accesibles y útiles para la toma de decisiones. Nuestro marco de acción sigue guiándose por tres pilares estratégicos: políticas basadas en datos empíricos; desarrollo de capacidades para una enseñanza innovadora, inclusiva y sostenible; y la producción de conocimientos abiertos para la comunidad mundial. 

Este año presenta retos importantes. La disponibilidad limitada de recursos durante este período y la creciente demanda de nuestros servicios nos obligan a optimizar los recursos y profundizar nuestras alianzas. Sin embargo, estos retos también abren la puerta a nuevas posibilidades: consolidar un modelo de financiación más diverso, resiliente y colaborativo, que fortalezca la sostenibilidad del Instituto a medio y largo plazo.  

Junto a estos desafíos surgen oportunidades clave. La creación de nuestra plataforma en Montevideo, con el apoyo del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, y el Centro de Pedagogías Universitarias, lanzado en alianza con la Universidad Nacional Abierta y a Distancia de Colombia en Bogotá, nos permite trabajar más estrechamente con los Estados miembros y las universidades, ampliando el impacto de nuestras iniciativas. 

En este contexto, la Red de Rectoras y Rectores por la Sostenibilidad merece un reconocimiento especial. Esta comunidad en expansión sigue posicionándose como un espacio clave para alinear las agendas institucionales, promover políticas transformadoras y articular una visión compartida para el liderazgo sostenible en la región. Sus esfuerzos colectivos demuestran cómo la cooperación interinstitucional puede traducirse en avances concretos hacia universidades más resilientes e inclusivas comprometidas con los ODS. 

Este año también renovaremos nuestro compromiso con el aprendizaje a lo largo de la vida, un principio esencial en tiempos de cambios rápidos. Las nuevas realidades laborales, tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— y sociales exigen sistemas flexibles que reconozcan la diversidad de trayectorias, fomenten la mejora continua de las competencias y valoren las microcredenciales, el aprendizaje modular y las rutas educativas personalizadas.  

Seguiremos promoviendo la movilidad académica, el reconocimiento de las cualificaciones y la convergencia hacia marcos regionales de calidad, elementos fundamentales para un futuro más integrado y transformador de la educación superior. UNESCO IESALC seguirá ayudando a los responsables políticos y a las autoridades de reconocimiento a ratificar y armonizar los marcos nacionales con el Convenio de Buenos Aires y la Convención Mundial sobre Reconocimiento de las Cualificaciones relativas a la Educación Superior. El crecimiento de la Red Regional de Centros Nacionales de Información para América Latina y el Caribe (CINALC) es fundamental para la aplicación del Convenio de Buenos Aires. 

Nuestro papel como centro de conocimiento se ve reforzado por la ampliación del Observatorio de Políticas de Educación Superior, nuevos estudios sobre género, sostenibilidad, inclusión, inteligencia artificial generativa, innovación pedagógica y aprendizaje permanente, así como investigaciones sobre refugiados, áreas STEM e iniciativas de economía azul.  

Miramos hacia 2026 con la convicción de que la educación superior debe servir como una fuerza activa para la justicia social, la sostenibilidad y la cohesión regional. A pesar de las limitaciones actuales, UNESCO IESALC está dispuesto a seguir apoyando a los Estados Miembros, las instituciones, los miembros del cuerpo docente, los estudiantes y las comunidades académicas mientras trabajamos juntos hacia un futuro educativo más inclusivo, equitativo y resiliente.

En última instancia, el avance de la educación superior en América Latina y el Caribe es inseparable del desarrollo sostenible de la región. Instituciones más sólidas, sistemas más inclusivos y una cooperación regional más profunda sientan las bases para sociedades más innovadoras, productivas, inclusivas y cohesionadas. Al invertir en la educación superior, invertimos directamente en vitalidad social, económica y democrática de nuestra región, garantizando que nadie se quede atrás en las transformaciones que nos esperan. 

Expreso mi más sincero agradecimiento por la confianza depositada en nuestro Instituto y reafirmo nuestro compromiso de promover un sistema de educación superior que responda a los retos actuales y aproveche las oportunidades que se nos presentan.  

Sigamos trabajando juntos en esta misión compartida. 

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