El Papa se encontrará con jóvenes, trabajadores y comunidades vulnerables, en un viaje
apostólico que une memoria, misión y esperanza.
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León XIV en uno de sus viajes apostólicos en avión en la primera mitad de 2026 vaticanmedia
León XIV emprenderá este viernes una de las peregrinaciones más significativas de su pontificado. Durante doce días, del 6 al 17 de noviembre, visitará Uruguay, Argentina y Perú en un recorrido que combinará encuentros con autoridades políticas, celebraciones multitudinarias, reuniones con las Iglesias locales y visitas a comunidades que viven situaciones de pobreza y exclusión.
El itinerario comprende diez ciudades, cerca de doce vuelos y alrededor de 40 intervenciones públicas, todas en español. Será, además, una gira cargada de simbolismo: Uruguay y Argentina volverán a recibir a un Papa después de casi cuatro décadas, mientras que Perú será para León XIV un reencuentro con lugares y personas que marcaron profundamente su trayectoria pastoral.
Durante la presentación del viaje, realizada el 3 de noviembre en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, su director, Matteo Bruni, definió la peregrinación como «un tiempo de escucha, de encuentro, un tiempo bendecido».
Por su parte, la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Montse Alvarado, también destacó el entusiasmo del Papa y confirmó que el programa se mantiene sin modificaciones.
El propio León XIV, durante la Audiencia General del miércoles 4 de noviembre, pidió a los fieles que lo acompañen con sus oraciones para que el viaje «fortalezca la fe, renueve la esperanza, reavive el fuego de la caridad» y sea un impulso para anunciar el Evangelio con alegría.
Uruguay: el regreso de un Papa después de 38 años
La primera etapa comenzará en Uruguay, donde el último Papa que visitó el país fue san Juan Pablo II, en 1988. León XIV llegará a Montevideo el viernes 6 de noviembre, a las 16:30 (hora local, 20.30 de España), después de partir de Roma a las 7:00.
La primera jornada incluirá la ceremonia de bienvenida en la Plaza Independencia (escenario que podría cambiar en caso de lluvia), un encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, una visita al presidente Yamandú Orsi y la celebración de vísperas con los obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas en la Catedral de Montevideo.
El sábado 7 será una jornada de importantes desplazamientos. A las 8:25 partirá hacia el departamento de Paysandú (norte del país), donde celebrará misa a las 10:00 en el Parque París Londres. Regresará a Montevideo al mediodía y por la tarde visitará la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Casavalle (uno de los barrios más vulnerables de Montevideo), para encontrarse con su realidad social.
También participará en un encuentro con el mundo educativo en la Universidad Católica del Uruguay (sede universitaria que tendrá el privilegio de haber recibido a dos papas en su historia ya que el primero fue el propio Juan Pablo II en mayo de 1988) y presidirá una vigilia de oración en el Estadio Centenario, monumento al fútbol mundial y lugar que albergó la primera Copa del Mundo).
El domingo 8 celebrará la Eucaristía en Florida (centro del país), a las 10:30, en la plaza de la catedral junto al Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del país (coincide con el día de su fiesta). Después de almorzar con los obispos, partirá hacia Buenos Aires, donde está prevista su llegada a las 16:30.
La visita uruguaya tiene un significado particular por el contexto de una sociedad caracterizada por una marcada secularización.
El lema elegido para esta etapa es «Les anuncio una gran alegría», en referencia al anuncio del nacimiento de Jesús a los pastores.
Argentina: el recuerdo de Francisco y el encuentro con los más vulnerables
La segunda escala será Argentina, del 8 al 11 de noviembre. Será la primera visita de un Papa al país desde el viaje de san Juan Pablo II en 1987 y tendrá, inevitablemente, una dimensión especial por tratarse de la tierra natal del papa Francisco.
El domingo 8, después de llegar a Buenos Aires, León XIV visitará el monumento al general José de San Martín y participará en la ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada. Posteriormente se reunirá con el presidente Javier Milei y mantendrá un encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad.
El lunes 9 tendrá uno de los momentos más significativos de la visita: acudirá al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, institución dedicada a la atención de personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad. Después celebrará misa en el Monumento de los Españoles.
Por la tarde se encontrará con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina y con líderes de comunidades cristianas y de otras tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. La jornada finalizará con las vísperas junto al episcopado argentino y los equipos sinodales en la Catedral Metropolitana.
El martes 10 viajará a Córdoba, donde celebrará misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar. También mantendrá un encuentro con obispos, sacerdotes, religiosos y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Por la noche regresará a Buenos Aires para participar en una vigilia con los jóvenes.
La despedida de Argentina será el miércoles 11. Antes de partir hacia Lima, el Pontífice visitará el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires y celebrará misa en la plaza de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, uno de los principales centros de peregrinación mariana del país.
El lema de esta etapa será «Bienvenidos todos. Vayan y anuncien».
La presencia en una institución dedicada a personas con discapacidad, el encuentro con trabajadores, la visita a una cárcel y el diálogo interreligioso muestran algunas de las prioridades pastorales que atraviesan la gira: la cercanía con quienes sufren, la dignidad humana y la búsqueda de una convivencia social fundada en el encuentro.
Perú: un regreso a la tierra que marcó la vida del Papa
La última etapa, del 11 al 17 de noviembre, será especialmente significativa para León XIV. Perú es el país donde Robert Prevost desarrolló durante años su misión como religioso agustino, sacerdote y obispo de Chiclayo.
No será, por tanto, una visita a un territorio desconocido, sino un reencuentro con comunidades, personas y lugares que forman parte de su historia personal y de su identidad pastoral.
El miércoles 11 llegará a Lima procedente de Buenos Aires. Tras la ceremonia de bienvenida en el Palacio de Gobierno y la visita a la presidenta Keiko Fujimori, se encontrará con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Gran Teatro Nacional.
El jueves 12 estará dedicado a la Iglesia peruana y a los jóvenes. Se reunirá con los obispos, celebrará la Hora Media en la Catedral de Lima y participará en un encuentro sobre los desafíos y las esperanzas para el futuro del pueblo peruano. Por la tarde presidirá una vigilia con jóvenes y universitarios en el Estadio Nacional.
El viernes 13 viajará a Chiclayo, donde fue obispo. Celebrará misa en las Pampas de Pimentel y realizará una visita privada a la capilla San Óscar Arnulfo Romero. Por la tarde se encontrará con representantes de la Iglesia local en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz y con el mundo universitario en la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.
El sábado 14 tendrá lugar otro de los momentos destacados: la coronación de la Virgen Inmaculada en la Catedral de Santa María de Chiclayo. Posteriormente viajará en helicóptero a Santa Cruz de Succhabamba, donde celebrará misa. Por la tarde participará en un encuentro de oración con la comunidad católica para clausurar el Año Jubilar de santo Toribio de Mogrovejo, arzobispo de Lima y patrono del episcopado hispanoamericano.
El domingo 15 protagonizará una de las jornadas geográficamente más exigentes de toda la peregrinación. Desde Chiclayo viajará a Cusco, donde se encontrará con fieles y representantes de la piedad popular en el parque arqueológico de Saqsaywaman. Al mediodía rezará el Ángelus en la plaza de la Catedral.
Pero la jornada continuará hacia la Amazonía peruana. A las 13:05 partirá hacia Pucallpa, donde mantendrá un encuentro con misioneros y representantes de los pueblos amazónicos en el Malecón Puerto Callao, junto a la laguna de Yarinacocha. Después celebrará misa en la Villa Deportiva Regional de Ucayali.
La presencia en esta región permitirá visibilizar las preocupaciones de las comunidades originarias, la defensa de sus territorios y los desafíos ambientales que afectan a la Amazonía.
El lunes 16, antes de regresar a Roma, visitará la Casa de Acogida de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y celebrará la última misa del viaje en la Base Aérea Las Palmas. La partida hacia Italia está prevista para las 13:45. El avión llegará a Roma el martes 17 a las 10:25.
El lema de la etapa peruana será «Abramos nuestros corazones».
También tendrá especial protagonismo la santidad como vocación universal. Durante la presentación se recordaron figuras representativas de los tres países: el beato Jacinto Vera, en Uruguay; el beato Enrique Shaw, san José Gabriel del Rosario Brochero y santa María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, en Argentina; y santa Rosa de Lima, san Martín de Porres y santo Toribio de Mogrovejo, en Perú.
Otro aspecto destacado será el encuentro con las comunidades agustinianas, especialmente significativo en Perú, donde el Pontífice desarrolló buena parte de su servicio religioso.
Alvarado transmitió además un mensaje que el propio León XIV le pidió compartir con los periodistas: el Papa espera que puedan ayudar a difundir su mensaje de paz y encuentro, mostrando al mundo la riqueza de la Iglesia hispanoamericana, expresada a través de la diversidad de sus pueblos y culturas.
La gira tendrá una intensa dimensión institucional, con reuniones con los presidentes y representantes de la sociedad civil de los tres países. Sin embargo, su recorrido revela que el centro de la visita estará también en las personas y comunidades que habitualmente tienen menos visibilidad.
Desde Casavalle en Uruguay hasta el Cottolengo de Claypole en Argentina, desde la cárcel de Buenos Aires hasta las comunidades amazónicas de Pucallpa en Perú, León XIV dedicará buena parte de su agenda a escuchar realidades humanas muy diferentes.
Uruguay representa el reencuentro de un país con la presencia de un sucesor de Pedro después de 38 años; Argentina, la oportunidad de volver a una Iglesia marcada por el legado de Francisco; y Perú, el regreso del Papa a una tierra que contribuyó decisivamente a formar su identidad como pastor.
Tres países, diez ciudades, unas 48 horas de vuelo y doce días de viaje que buscarán traducir en gestos concretos el mensaje que el papa León XIV anticipó antes de partir: fortalecer la fe, renovar la esperanza y reavivar la caridad.
Fuente: https://www.religionenlibertad.com/hispanoamerica/261106/leon-xiv-inicia-gira-historica-hispanoamerica-12-dias-tres-paises-cerca-40-discursos_120823.html
